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Una versión tras otra en cinco días para alimentar la confusión

Primero lo negó, luego fue solo un saludo y ha acabado siendo una conversación de casi media hora para «evitar una crisis diplomática». José Luis Ábalos ha ofrecido, en cinco días, hasta cinco versiones contradictorias de su encuentro nocturno en Barajas con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, que tiene prohibida la entrada en la Unión Europea.

Fue el pasado jueves cuando el diario 'Vozpopuli' informó del cara a cara entre ambos el lunes de madrugada en el aeropuerto madrileño. El Ministerio desmintió sin éxito la noticia, que corría ya como la pólvora. Según el equipo de Ábalos, no hubo ninguna reunión. Fue a Barajas para recoger a su amigo, el ministro venezolano de Turismo, Félix Plasencia, que iba a visitar Fitur al día siguiente.

El Gobierno pretende sellar la polémica sobre Ábalos sin aclarar los interrogantes

La publicación pilló al secretario de Organización del PSOE en Córdoba, en un acto de partido. Allí, intentó zanjar la polvareda que ya se estaba levantando. «Me reuní con el ministro de Turismo. ¿Quiere usted saber cuánto me he reunido con la oposición venezolana?, ¿le interesa? Pues como una docena de veces. ¿Quieres saber de qué hablamos? No, yo me reuní con el ministro de Turismo», aseguró.

Sin embargo, poco después, desde su entorno daban una segunda versión, en la que reconocían un contacto «fortuito» con la vicepresidenta del régimen chavista. Mantuvo, según su equipo, «un saludo forzado por las circunstancias». Coincidieron dentro de la aeronave, y claro, se vieron «unos minutos». Desde el Ministerio se insistió además en que hasta poco antes de su llegada al aeródromo, el ministro desconocía que en ese avión viajaba la número dos de Nicolás Maduro.

No pisó suelo español

Con la oposición pidiendo su cabeza con vehemencia, Ábalos dio el viernes otra vuelta de tuerca a la historia. En un acto en La Coruña aseguró que fue su amigo quien le pidió que saludase a Rodríguez. «En esas circunstancias –explicó– no sé cómo reacciona cada uno pero, en mi caso, la saludé». Tras hacerlo, le recordó que «lamentablemente no podía entrar en España». El responsable de Transportes insistió que su encuentro «no fue largo» y que «ni hubo reunión ni pisó territorio español». Recalcó además que «en todo momento» estuvo acompañado de la Policía y la Guardia Civil.

No sería su última versión. En una entrevista el sábado en 'La Razón' el secretario de Organización del PSOE explicó que «llegando al aeropuerto» recibió una llamada del ministro del Interior para informarle de que en ese vuelo viajaba también la número dos de Maduro y que debía procurar que no se bajase del avión. Poco después, Pedro Sánchez aprovechaba su visita a las zonas afectadas por la borrasca 'Gloria', para dejar claro que el titular de Transportes cuenta con su «respaldo» y su «afecto tanto político como personal». Según el presidente, lo único que hizo Ábalos fue poner todo de su parte para «evitar una crisis diplomática». Algo que además, añadió, logró.

Veinticuatro horas después, el número tres del PSOE ofrecía su versión final en La Sexta. El saludo «forzado» fue una conversación de «20-25 minutos» en la que no hablaron de nada en particular. «No he hecho mal, en todo caso le he hecho un servicio al país», zanjó la crisis.