Otra vez en campaña. La dirección de Pablo Casado ya se ha enfrentado a nueve contiendas electorales en tres años y le ha tocado vivir fracasos históricos. "La división del centroderecha solo beneficia a Pedro Sánchez", asegura el secretario general de los populares, Teodoro García Egea. Tras la moción de censura en la Región creen haberse comido uno de los tres trozos del pastel y ahora llegan a las elecciones anticipadas de Madrid con más fuerza que nunca. «Es el inicio de la reunificación», y con él, tienen la mirada puesta sobre Pedro Sánchez.

¿Eran necesarias estas elecciones en Madrid?

Había una amenaza real de moción de censura por parte del PSOE secundada por una parte de diputados de Cs. La mañana en la que se presentó en Murcia me llamó Javier Maroto avisándome de que había un grupo de senadores de Ciudadanos que habían sido convocados a una reunión en la Asamblea de Madrid. Algunos de ellos sospecharon que era para presentarle a Isabel Díaz Ayuso una moción de censura. Afortunadamente ya teníamos todo el operativo preparado porque la noche antes supimos que se iba a presentar en la Región. No fue un capricho.

No será un capricho pero parece que le va a ir muy bien a Ayuso, según las encuestas.

Muchos madrileños se han dado cuenta de que el multipartidismo no nos ha llevado a ningún sitio bueno. Lo que va a ocurrir en Madrid va a ser un anticipo de lo que pasará en otras comunidades y en España.

¿Afrontan entonces estas elecciones en clave nacional?

Lo que queremos demostrar en Madrid es que nuestro partido tiene sus puertas abiertas y que muchos ciudadanos, después de dejar de votarnos, han vuelto confiar en nuestro partido. Va a ser un punto de inflexión. Tras lo ocurrido en Murcia, en donde un partido como Cs decidió romper un pacto e intentó gobernar una Región desde Madrid, los ciudadanos se dan cuenta de que hay partidos en lo que se puede confiar, como el PP, y otros que van cambiando de opinión en función de sus intereses. La coherencia va a ser un valor en alza.

Cs no va a ser un socio preferente.

No cumplieron su palabra en Murcia. Es un error pensar que uno puede ser coherente en unos sitios e incoherente en otros.

"Comunismo o libertad". ¿Le viene bien al PP la polarización en Madrid?

Hoy la palabra libertad se asocia al Partido Popular, lo hacen hasta nuestros adversarios políticos. Es difícil tener libertad cuando no se puede elegir la educación de los hijos, se carece de empleo o no se tiene una sanidad pública fuerte.

¿Fue suya la idea de incluir a Cantó en las listas de Ayuso?

Se consensuó entre el PP de Madrid, con Pío García-Escudero a la cabeza, la dirección nacional y la candidata.

Ha salido mal la jugada.

Yo creo que salió muy bien. De hecho, el PSOE ha reconocido que la presencia de Toni Cantó no es buena para ellos; si no, no hubieran recurrido la candidatura. Es el inicio de la reunificación del centroderecha en torno al PP. Nuestro espectro político ya no está dividido en tres. Somos claramente la alternativa.

¿Lo ven empadronándose de nuevo en Valencia para 2023?

Toni está en el proyecto del PP y va a trabajar en la campaña de Madrid, esté o no esté en las listas. Ese era el objetivo, y lo hemos cumplido.

¿Qué tal su primera toma de contacto con Yolanda Díaz?

Cuando le dije que había 6 millones de personas sin trabajar no me entendió. Muchas están en ERTE o son autónomas y no tienen actividad, merecen atención. No son cifras, que es a lo que ella los intentó reducir. En las próximas sesiones de control le pediría que hablara menos de cifras y más de personas.

¿Qué opinión tiene de la nueva vicepresidenta tercera?

No echo de menos a Pablo Iglesias, pero Yolanda Díaz debe explicar su gestión porque tenemos unos datos de paro muy malos y ha gobernado con la reforma laboral del PP, que dijo que derogaría. Le pediría coherencia y que reconociera que nuestra reforma ha conseguido salvar muchos empleos.

Criticaron el estado de alarma y, ahora que acaba, no les gusta tampoco.

Pedro Sánchez aprovechó el estado de alarma para colar a Iglesias en el CNI y para saltarse los controles en las adjudicaciones en muchos casos. Proponemos una ley que ampare a las comunidades para tomar determinadas medidas. Eso protegería a los ciudadanos al mismo tiempo que mantendría al Gobierno controlado. No queremos dar poderes plenos al Gobierno.

¿No creen que harían algo si creyeran que va a ser un caos tras el 9 de mayo?

No están preparados para hacer frente a la crisis. Hemos vivido momentos bochornosos. Sánchez ha corrido por los pasillos de la Asamblea Regional de Murcia para presentar la moción de censura pero no por los pasillos de la Comisión Europea para pedir más vacunas para España. Ha anunciado ya cinco veces el mismo plan de vacunación y ocho veces el Plan de Recuperación de los Fondos Europeos. Ni tenemos vacunas ni tenemos fondos.

Entonces piensa que el problema con las vacunas es del Gobierno de España, no de la UE ni de las farmacéuticas.

Las prioridades de un Gobierno se manifiestan en el tiempo que les dedica. En vez de ir a Bruselas a negociar más vacunas, se ha ido a Senegal para visitar un colegio. De hecho, cuando se negociaba el reparto de las dosis, mandaba a su ministro de Sanidad a hacer campaña en Cataluña. Ese es el legado que nos deja Pedro Sánchez: el efecto Illa, que pierde, y las cajas de las vacunas vacías.