Colas en la puerta de algunos centros de salud, desconcierto y frustración en los pacientes y usuarios y estrés en los profesionales sanitarios. El plan de accesibilidad en atención primaria que la Junta de Andalucía ha puesto en marcha para evitar la saturación de los centros de salud, basado sobre todo en la atención telefónica, de momento, hace aguas.

El propio presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (PP), admitió este jueves que la situación era "muy complicada", que existía "mucha tensión" y que confiaba en que se arreglase en las próximas semanas. Moreno echó la culpa a los anteriores gobiernos socialistas por no haber "reforzado" el sistema, que está "desnutrido", y extendió el problema de la atención primaria a toda España.

El plan de la Junta, que, según el Gobierno, viene motivado por un acuerdo entre el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, con la idea de que no se puedan llenar de pacientes las salas de espera por el posible contagio del coronavirus, recoge que la atención debe ser telefónica en un 70% de los casos frente a la presencial "en función de los escenarios y teniendo en cuenta si es un centro urbano, rural o mixto que presentan diversas necesidades y respuesta en base al tipo de población que poseen".

"Es un descontrol. Los profesionales ni los usuarios tienen claro que hacer. Muchas lineas de teléfono y nadie para cogerlas. Convertir un centro de salud en un call center es lo contrario a la esencia de la atención primaria", lamenta Antonio Macías, de UGT Salud, en conversación telefónica con Público.

El presidente manifestó que se estaban haciendo contrataciones, sin especificar cuántas. El plan recoge como objetivo eliminar la demora en la atención telefónica, para lo que se prevén "refuerzos en horas de atención continuada". Salud controla todos los contratos.

Moreno prevé además poner en marcha, para el control de la expansión de la covid, lo que en el plan viene recogido como "dos salas regionales –que funcionarían desde las 8 a las 22 horas todos los días de la semana– de rastreo de contactos y seguimiento productivo de casos para apoyar a las áreas de atención primaria".

La sanidad, muy deteriorada en los años de la crisis posterior a la caída de Lehman emerge como el gran problema de gestión –y más, con un otoño y un invierno a la vista en plena crisis del coronavirus– que debe de afrontar el Gobierno de Moreno. Después del paro, la covid y los servicios sanitarios son la principal preocupación de los andaluces, según recoge el último barómetro del centro de estudios andaluces.

Salud no responde

La oposición arremetió contra la Junta por el caos en la atención primaria. Susana Díaz, secretaria general del PSOE de Andalucía, lamentó que Moreno haya "convertido a los médicos en teleoperadores, dejándoles la presión social de pacientes que están viendo cómo el sistema ha colapsado". "El servicio de 'Salud Responde' "no responde". "Es imposible encontrar una cita médica, y todo porque no se está reforzando la Atención Primaria en Andalucía", añadió Díaz.

"Es una falta de respeto a lo que están viviendo los andaluces para ir al médico. La gente no puede estar reivindicando, en una alerta sanitaria como ésta, el derecho de poder ser visto y atendido por su médico de cabecera o su pediatra en el caso de los niños, de aquellos que de una manera u otra tienen que preservar su salud", agregó.

Díaz dijo que no logra "entender cómo todos los días hay convocatorias exprés de interinos que, por orden de llegada en un email, se hacen funcionarios de la Junta y, en cambio, no se está haciendo ese esfuerzo donde verdaderamente hace falta, que es en la sanidad pública, en la Atención Primaria, y en la educación en nuestra tierra". "La Atención Primaria en Andalucía no puede seguir así. Esto sólo tiene una solución, que es más medios, más profesionales", remachó la secretaria general del PSOE de Andalucía, recoge Europa Press.

El coordinador general de IU Andalucía y portavoz de Adelante Andalucía, Toni Valero, hizo un análisis de un tenor similar y manifestó que la Junta tiene que "contratar más personal", ya que "es la única vía para acabar con la saturación". "Se venía venir y ante eso Jesús Aguirre [consejero de Salud] plantea horas extra para el personal sanitario y más atención telefónica", dijo Valero.

"El Gobierno andaluz aplica una receta ya fracasada", agregó Valero. "Sigue la hoja de ruta neoliberal de no invertir en los servicios públicos, no reforzar servicios públicos y su apuesta por lo privado. Así ha ocurrido en el sistema educativo y ocurre en el sanitario", remachó.