logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo
star Bookmark: Tag Tag Tag Tag Tag
Spain

Skoda presenta el nuevo Octavia de 2020: más tecnológico y electrificado

Sólo podía ser Praga la ciudad elegida por Skoda para presentar la nueva generación de su modelo más icónico, el Skoda Octavia. Se trata de la berlina media de la marca checa, que mantiene su carácter de vehículo práctico y espacioso, pero que ahora da un paso adelante en términos de diseño y tecnología. Llegará a España en mayo de 2020, primero con la carrocería combi, en julio será el turno de la berlina de cinco puertas.

Esta es la cuarta generación del Skoda Octavia, que comenzó su andadura en el año 1959 y tras una larga interrupción en su producción reapareció en el mercado en 1996. Pero lo cierto es que el segmento D, en el que compite el Octavia, ha cambiado notablemente en estos últimos 20 años. El auge imparable de los modelos SUV ha afectado notablemente tanto a berlinas como el Octavia, como a compactos como el Skoda Scala.

Sin embargo desde Skoda parecen tener claro que no van a abandonar el terreno de las berlinas como sí han hecho otros fabricantes. Por ello la nueva generación del Skoda Octavia nos presenta un coche totalmente nuevo, cargado de avances tecnológicos y un diseño más emocional y que mantiene su componente de capacidad interior y buen comportamiento dinámico.

Al igual que el modelo al que sustituye, este nuevo Octavia se construye sobre la plataforma MQB del grupo VAG, lo que es una garantía en lo que a comportamiento dinámico se refiere. En términos de diseño nos encontramos con un modelo que se rinde a las tendencias coupé, con líneas más afiladas y una caída notable de la línea del techo.

Crecimiento interior

El nuevo Skoda Octavia es ahora un coche ligeramente más grande que su predecesor, puesto que escala hasta los 4,69 metros de largo. Al igual que en la anterior generación, se ofrecen dos tipos de carrocería, una hatchback y otra familiar denominada Combi. La primera es 19 milímetros más larga que la anterior, mientras que la combi gana también 22 milímetros de longitud. El ancho en ambos casos se incrementa en 1,5 centímetros.

Es un crecimiento moderado, pero que permite que en ambas variantes la capacidad del maletero aumente hasta los 600 y 640 litros para el sedán y el familiar respectivamente. Son incrementos notables respecto a lo ofrecido por el anterior Octavia, 10 litros en el sedán y 30 litros en el Combi. Esto permite a la versión familiar presumir de tener el maletero más capaz de su segmento según Skoda.

Aunque las medidas para los asientos traseros no cambian significativamente, nos encontramos con un espacio muy generoso, que incluso permite pensar en el Skoda Octavia como un vehículo destinado al trasporte de pasajeros VIP. Puesto que ocionalmente, los asientos traseros pueden contar con ciertos elementos de confort que normalmente se quedan limitados a los asientos delanteros. Hablamos del calefactado, la ventilación o el ajuste eléctrico para la zona lumbar y la extensión de superficie de la butaca.

Para las versiones más deportivas, porque sí, el Skoda Octavia también tendrá modelos RS, podremos optar opcionalmente por un tapizado en Alcantara también para las plazas posteriores. Lo mismo ocurrirá con las versiones Scout, preparadas para circular fuera del asfalto, y que podrán contar con asientos traseros tapizados en Alcantara y cuero, con ajustes eléctricos y memoria.

Más tecnología a bordo

Para las plazas delanteras encontramos un auténtico despliegue tecnológico que permite poner al Skoda Octavia al mismo nivel que sus rivales alemanes. En primer lugar encontramos una instrumentación digital, denominada Vitual Cockpit de 10,25 pulgadas, que permite mostrar múltiples parámetros de información del vehículo.

El sistema de infoentretenimiento, compatible con Android Auto y Apple Car Play, puede contar con una pantalla de 8 o 10 pulgadas en función del acabado escogido. En todo el habitáculo encontramos 5 entradas USB de tipo C, por lo que para conectar smartphones más antiguos que no dispongan de esta tecnología tendremos que utilizar un adaptador. También se puede incorporar un sistema de carga inalámbrica de manera opcional. 

Uno de los elementos que más nos ha llamado la atención es el selector de cambio, Skoda también abandona los pomos de cambio tradicionales y en las versiones con cambio automático encontramos un pequeño selector para manejar la caja de cambios automática de doble embrague DSG.

En cuanto a las calidades del interior todavía no podemos emitir un juicio profundo, ya que durante la concurrida presentación del Skoda Octavia en Praga sólo pudimos sentarnos unos minutos en el interior del modelo. Sin embargo, en este primer vistazo nos encontramos con una sensación de calidad superior a la del modelo saliente, que es era muy correcta de por sí. Los materiales empleados en el salpicadero son en general blandos, sobre todo en la parte superior.

Los paneles de las puertas presentan también plásticos blandos en su parte superior así como un buen mullido en el reposabrazos. Los huecos para dejar objetos son muy numerosos, esto se incluye dentro de la filosofía ‘Simply Clever’ de la marca, destacamos el hueco dedicado para los teléfonos móviles para las plazas traseras, se ubica en la parte posterior del asiento delantero.

Una oferta mecánica amplia y electrificada

Este es uno de los apartados en el que más cambios encontramos respecto a la anterior generación del Skoda Octavia. Y es que ahora la berlina checa ofrece múltiples alternativas para propulsarse, siendo las novedades más destacadas las versiones de hibridación ligera e híbridas enchufables.

Empezando por los motores gasolina encontramos tres propulsores que van desde los 110 a los 190 CV. El primero es el tricilíndrico 1.0 TSI de 110 CV y 200Nm, que se asocia con un cambio manual de 6 velocidades, este motor tiene como objetivo el ahorro de combustible al prescindir del cuarto cilindro tradicional, el punto débil de estos motores suele encontrarse en la parte baja del cuenta vueltas, donde su respuesta es más discreta.

El siguiente escalón es el 1.5 TSI de cuatro cilindros, 150 CV de potencia y 250 Nm de par, es quizás la opción más equilibrada para un modelo de estas características, sólo puede asociarse con el cambio manual de seis velocidades. Si optamos por más potencia encontramos el 2.0 TSI de 190 CV y 320 Nm, que obligatoriamente se asocia con un sistema de tracción total así como con un cambio automático DSG de siete velocidades. 

En ciclo Diésel encontramos un único motor, que se ofrece en tres niveles de potencia distintos. Es el ya conocido 2.0 TDI, que puede prestar 116, 150 o 200 CV de potencia. Desde la versión menos potente podemos elegir entre un cambio manual de seis velocidades o uno automático de siete con doble embrague. La variante de 150 CV permite elegir también entre las dos cajas de cambio así como un sistema de tracción delantera o total. La variante más potente únicamente se asocia con la caja de cambios automática y el sistema de tracción total.

Las propulsiones alternativas comienzan con el motor 1.5 TSI G-Tec de 130 CV y 200 Nm, capaz de funcionar tanto con gasolina como con Gas Natural Comprimido (GNC). El coste por kilómetro con el segundo combustible cae drásticamente, y las emisiones también, esto le permite obtener la etiqueta ECO de la DGT. Este propulsor se puede asociar tanto con el cambio manual como con el automático. Llegará a España en septiembre de 2020.

Los motores gasolina 1.0 TSI y 1.5 TSI pueden contar con un sistema eléctrico de 48 Voltios, esto les confiere el grado de microhíbirdos, puesto que en momentos puntuales pueden apagar el motor térmico, lo que también concede la etiqueta ECO de la DGT. Ambos motores deben asociarse con el cambio automático DSG y no varían sus prestaciones respecto de las versiones ‘normales’.

Por último tenemos la versión híbrida enchufable del Skoda Octavia, con la que será posible recorrer hasta 55 kilómetros en modos 100% eléctrico según el ciclo WLTP. Este esquema mecánico está formado por un pequeño motor eléctrico, alimentado por una batería de 13 kWh de capacidad y un gasolina 1.4 TSI que ofrecen una potencia combinada de 204 CV. Esta mecánica estará disponible en España en septiembre de 2020.

Themes
ICO