El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defiende este jueves ante el resto de líderes europeos la implantación de un certificado de vacunación contra el coronavirus que facilite la movilidad.

Sánchez participa desde el Palacio de la Moncloa en la reunión extraordinaria del Consejo Europeo que se celebra de forma telemática y en la que, durante dos días, los socios comunitarios van a analizar la evolución del proceso de vacunación así como cuestiones de seguridad y de política de vecindad.

Fuentes del Ejecutivo han avanzado que uno de los aspectos más destacados de la intervención del presidente del Gobierno ante sus colegas europeos será la necesidad de trabajar para tener preparado un certificado de vacunación que abra la puerta a una mayor movilidad.

España asume que no se trata de que se implante de forma inmediata porque aún se está lejos de que haya en la UE un alto porcentaje de personas vacunadas, pero sí desea que se trabaje sobre los pormenores de ese documento para tenerlo preparado y, en un futuro no muy lejano, pueda ser una realidad.

A favor de este certificado se han mostrado de forma decidida países del sur de Europa ya que, como grandes receptores de turistas, ven en ese documento una vía para ir recuperando de forma paulatina las visitas perdidas a causa de la pandemia.

Por el contrario, hay otros países más reticentes como Alemania, Bélgica, Holanda o Luxemburgo, aunque el Gobierno español asegura que ha constatado que poco a poco está habiendo un movimiento a favor de las tesis pro-certificado y confía en que finalmente haya un acuerdo.

Capacidad de producción

Ante la cumbre europea iniciada este jueves, Sánchez y sus homólogos de Dinamarca, Bélgica, Polonia y Lituania han abogado por aumentar la capacidad para producir vacunas en la Unión Europea tras los retrasos registrados en el inicio de las campañas de inmunización contra la covid-19.

Esa petición la han reflejado en una carta que han dirigido al resto de líderes de la UE y al presidente del Consejo, Charles Michel.

Piden en concreto apoyo a los productores con sede en Europa en caso de que surjan problemas inesperados en la producción y consideran que las instalaciones de producción existentes tendrán que ser adaptadas y deberán construirse otras nuevas.

Sánchez defenderá también ese argumento en su intervención en la cumbre e insistirá en otro aspecto que considera esencial como es el de la solidaridad internacional para facilitar la llegada de las vacunas a países con menos recursos de otros continentes y regiones como África y América Latina.

Una actuación que no sólo se enmarca en la solidaridad, sino también en el beneficio de la Unión Europea porque no se habrá puesto fin a la pandemia hasta que esté controlada en todo el mundo.

El jefe del Gobierno trasladará igualmente el respaldo de España a la intención del presidente del Consejo Europeo de lograr un tratado internacional contra las pandemias en colaboración con la Organización Mundial de la Salud.