La representante del partido ultraderechista en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio y el diputado de Vox en el Congreso de los Diputados, Iván Espinosa de los Monteros, vuelven a estar relacionados en un nuevo caso de negocios irregulares.

Según informa Cadena SER , el matrimonio compró en 2001 un local, de 296 metros cuadrados, donde la presidenta de Vox Madrid trasladó su estudio de arquitectura Rocío Monasterio y Asociados SL, antes de haber obtenido la titulación. Después de vivir allí, trasladó su estudio de la calle Menorca 15 a otro edificio. Desde entonces, el local ha tenido varios inquilinos.

En 2008 uno de los arrendatarios fue la compañía Havaianas, que pagaba un alquiler de 11.700 euros al mes más un depósito de fianza de 23.400 euros antes de que los propietarios obtuvieran la licencia necesaria para que la empresa de chanclas pudiera instalar allí sus oficinas.

La sede de Havaianas estuvo sin licencia más de un año, a pesar de que intentó tramitarla. 

Ante las irregularidades del matrimonio de Vox, el Ayuntamiento de Madrid ordenó el 7 de julio de 2009 la suspensión y el cese inmediato de la actividad de esa empresa.  Al final la compañía terminó abandonando el local en 2010. 

Además del caso de Havaianas, la SER afirma que Espinosa de los Monteros solicitó la licencia de actividades para ese local en 2007 para que pudiese ser utilizado como un taller de diseño gráfico y montajes audiovisuales. 

El Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Madrid visó el proyecto alegando que era "totalmente autorizable y compatible con el uso asignado al suelo donde se ubica". Sin embargo,  la administración discrepó porque el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid "no admite la transformación de las actividades existentes en las edificaciones de los patios de manzana".

El matrimonio de Vox trató de conseguir los permisos para poder vivir en el local tras fracasar en su empeño de montar un negocio en ese garaje, ya que según la licencia de urbanismo de Menorca 15 no tiene permiso de residencia. Aún así, el matrimonio de Vox vivió en el edificio, al menos, hasta el nacimiento de su primera hija llegando a  acumular una deuda de casi 5.000 euros con la comunidad de vecinos. 

Actualmente el local está alquilado a una agencia de comunicación desde 2018, que cuenta con los permisos necesarios para el desarrollo de la actividad.