Spain

Quim Torra ocultó el coste del bloqueo independentista de la frontera con Francia

Protestas contra la sentencia del 1-0

El 'president' admite que evitó calcular los daños económicos de las protestas de Tsunami Democràtic en La Jonquera

Barricadas en La Jonquera. REUTERS

El Govern de la Generalitat ocultó, premeditadamente, los daños económicos generados por el bloqueo de la frontera francesa que ejecutó Tsunami Democràtic el pasado mes de noviembre para protestar contra la sentencia del 1-O.

Así lo admite el propio Ejecutivo presidido por Quim Torra en una respuesta parlamentaria remitida a Ciudadanos el pasado 15 de enero y a la que ha tenido acceso EL MUNDO. En el escrito, la consejera de Empresa, Maria Àngels Chacón, admite «no disponer» de ningún informe sobre «los efectos de los cortes de circulación en La Jonquera los días 11 y 12 de noviembre de 2019», que acabaron con 19 independentistas detenidos y que contaron con el beneplácito del Govern, que se comprometió a garantizar el «derecho de protesta» de los secesionistas.

La formación naranja había solicitado al Ejecutivo catalán una copia los informes sobre los «efectos provocados por los cortes de circulación que grupos separatistas radicales realizaron en la AP-7 y la N-II, bloqueando la frontera entre España y Francia, vulnerando el derecho de libre circulación y provocando graves daños económicos».

La ausencia de datos gubernamentales no ha impedido calcular, sin embargo, el daño causado por las protestas de Tsunami Democràtic. La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) cifró en 15 millones de euros las pérdidas diarias por el bloqueo de la frontera, dado que sólo por la AP-7 circulan diariamente 20.000 camiones. La CEOE elevó a 25 millones las pérdidas, teniendo en cuenta que el 50% del pescado y el 30% de las frutas que se venden en Mercabarna -el polígono alimentario de Barcelona- pasan por la Jonquera. Incluso Tsunami se hizo eco de estas previsiones de pérdidas para espolear a sus seguidores a seguir bloqueando el paso fronterizo.

El Govern decidió no realizar su propia estimación tras dar su visto bueno a los cortes. «Necesitamos a la gente movilizada, porque no podemos aflojar», sostuvo el consejero de Economía y vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, en el Parlament mientras las fuerzas del orden desalojaban a los manifestantes.

Ignoró informes de los Mossos

El Govern de Torra ya había demostrado su indisimulado apoyo a las protestas durante los cortes de carretera que la ANC en octubre para protestar contra la sentencia del Tribunal Supremo. Tal y como reveló EL MUNDO, el president ignoró informes de los Mossos d'Esquadra y el Servicio Catalán de Tráfico que se oponían, frontalmente, al corte de las autopistas catalanas durante tres días.

Dichos informes advertían de que existían «razones fundamentadas y objetivas de alteraciones del orden público con peligro para personas o bienes que desaconsejan la celebración del acto en los términos que constan en la convocatoria» y pedían que se procediera a la «denegación de la realización de la manifestación teniendo en cuenta el tramo, la fecha y las horas previstas en la convocatoria, al tener unos efectos negativos para la fluidez de la circulación, para la seguridad de los manifestantes y para el resto de usuarios de la vía, así como para los agentes de la policía que velan por la seguridad viaria».

La respuesta del Govern fue un escueto:«Nos encontramos fuera de plazo para modificar los recorridos de las marchas». Ese mensaje fue remitido a los Mossos mientras Torra ya se manifestaba por la AP-7 junto al ex lehendakari Juan José Ibarretxe. La misma AP-7 que un mes después sería cortada por Tsunami Democràtic junto a la frontera francesa sin que la Generalitat se preocupase por el daño económico generado por la protesta.

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