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¿Qué hacer para que te paguen las facturas?

Hombre precavido vale por dos. Y en el caso del trabajador autónomo, por cuatro. Esta expresión define con precisión la actitud con la que el trabajador por cuenta propia debe hacer frente al cobro de facturas. Especialmente si tenemos en cuenta que según la Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), uno de cada dos autónomos tiene problemas para cobrar sus facturas. ¿Qué herramientas y soluciones tienen a su alcance para impedir que una factura quede impagada?

Más allá del impago, la agonía de una factura cuyo cobro se alarga de forma desmedida en el tiempo es uno de los palos en la rueda con los que lidia a diario el trabajador autónomo. Tarde y mal, el cobro de facturas en tiempos que, por lo general, superan los 60 días de límite que establece la Ley de Morosidad, no parece tener visos de mejora. Una brecha entre la fecha de realización o prestación del servicio y el cobro efectivo de la factura que se agrava cuanto más grande es la empresa.

El cobro de facturas en tiempos, por lo general, supera los 60 días de límite que establece la Ley de Morosidad

En concreto, según los últimos datos publicados por la ATA, un 39% de los autónomos ha padecido algún impago en 2019. De estos, un 20% tarda más de seis meses en cobrar las facturas emitidas. En el extremo, hasta en 5% puede llegar a tardar más de un año en recibir el importe pendiente. La morosidad merma la capacidad de supervivencia de un colectivo ya de por sí vulnerable. Invertir o contratar son conceptos lejanos cuando está en juego lo más básico: cobrar por el trabajo realizado.

La complejidad de los procesos burocráticos existentes para perseguir esta práctica es, a menudo, otra traba añadida al fenómeno de la morosidad. Circunstancia por la que es necesario contar con otras vías y herramientas que ayuden al trabajador por cuenta propia. ¿Qué hacer si soy autónomo y no me pagan las facturas? ¿De qué manera puedo evitar que se produzcan demoras en el cobro?

1. Conocer al cliente

Un paso básico antes de realizar un determinado servicio: saber a quién se lo estás prestando. ¿Es un cliente conocido? ¿Nuevo? ¿Qué sabes de él? Conocer a ciencia cierta si puede hacer frente a las obligaciones que lo comprometen al aceptar un determinado presupuesto es un primer paso clave para evitar sorpresas.

2. Factura clara y concisa

Tan obvio como necesario: la factura debe desglosar los detalles de servicio y cobro, además de los datos de proveedor y cliente, de manera clara y concisa, sin equívocos ni tecnicismos que dificulten su comprensión y puedan generar confusión.

Conocer a ciencia cierta si puede hacer frente a las obligaciones que lo comprometen al aceptar un determinado presupuesto es un primer paso clave

3. Adelantar condiciones de pago en el presupuesto

Además de acordar los términos de pago de forma directa, presencial o telefónica, las condiciones deben aparecer de forma clara ya en el presupuesto inicial. Debemos asegurar que al aceptar el servicio, el cliente conoce y acepta los plazos de pag o.

4. Automatizar el seguimiento

Las aplicaciones de seguimiento de la facturación son de gran ayuda para estar al día del estado de una factura en el período acordado, indicando si está pagada, pendiente de recibir o si el plazo de cobro ha vencido y es necesario reclamar.

5. Acortar el plazo de vencimiento

En previsión de una posible demora que altere la tesorería del autónomo, se recomienda optar por plazos de cobro lo más cortos posibles. Aunque muchas empresas se rigen por sus propios plazos, en la medida de lo posible, reduce la distancia entre la fecha de emisión de factura y la fecha de cobro.

6. Descolgar el teléfono

No es plato de buen gusto recordar al cliente que debe hacer un determinado pago, más cuando la vorágine del día a día impide al autónomo disponer del tiempo necesario para estar pendiente de las facturas que no se han cobrado. Sin embargo, una llamada a tiempo puede marcar la diferencia entre cobrar de forma inmediata o caer en el olvido.

7. Pedir un primer pago o pago por adelantado

Una manera de blindar el compromiso con el trabajo realizado es pedir un primer pago por adelantado o el pago por adelantado. Por otra parte, es importante enviar la factura tras realizar el servicio de forma inmediata y no retrasar o posponer su envío para no sumar días de demora.

8. Recurrir a empresas de recobro

En los últimos años, son muchas las empresas que se han especializado en la gestión de la recuperación de deudas e impagos. En un primer paso, su función es la de establecer contacto y mediar una solución de pago acordada con el deudor. Si no funciona, la empresa de recobro puede iniciar un proceso vía judicial.

9. Contratar un seguro de crédito

Para asegurar el pago de un servicio, contratar un seguro de crédito es el sistema más fiable que protege al proveedor ante el riesgo de impago.

10. Iniciar un procedimiento monitorio notarial

Como última vía a recurrir, el trabajador por cuenta propia, así como cualquier empresa, puede iniciar un procedimiento monitorio notarial, un proceso especialmente pensado para la reclamación de impagos y, en caso contrario, solicitar el embargo de bienes correspondiente.