El presidente del Gobierno ha desgranado las fases que ha seguido España para superar la pandemia: resistencia, reactivación y recuperación. Sánchez ha detallado que, en la primera fase, cuando hubo que confinar a la ciudadanía española, se crearon nuevos mecanismos, como los ERTE, y “llegamos a proteger a 3.600.000 personas en los momentos más duros del confinamiento, y a 1.600.000 trabajadoras y trabajadores autónomos”. Asimismo, se creó un ingreso mínimo vital y se movilizaron miles de millones de recursos a través del Instituto de Crédito Oficial.

Durante la fase de reactivación económica, el Gobierno de España movilizó 11.000 millones de euros en ayudas directas para los sectores más afectados, una cifra que se suma a los 40.800 millones de euros que el Gobierno dedicó en 2020 a liquidez y a medidas de apoyo directo para autónomos e incapacidades laborales por la pandemia (el 15% y el 5% del PIB, respectivamente). En este sentido, Sánchez ha recordado que muchas de las medidas, como los ERTE, todavía siguen vigentes y ha subrayado que “ya estamos en el principio del fin y que, desde luego, el Estado en su conjunto va a ayudar a sus empresas y a sus trabajadores y trabajadoras, para soportar este último tramo de la pandemia”.

En esta línea, el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con 140.000 millones de euros en inversiones para España, aumentará nuestro PIB en torno a dos puntos porcentuales adicionales al año y generará 800.000 puestos de trabajo.

Lecciones de la pandemia: nuevo modelo económico

Sánchez ha destacado otras lecciones de la pandemia: “la necesidad de unidad, tenemos que fortalecer todos los mecanismos de colaboración y de concertación multilateral, y la urgencia de la transición ecológica”.

España, con empresas punteras y una población muy sensibilizada en la transición ecológica, las energías renovables y las infraestructuras sostenibles, ve en este sector grandes oportunidades de inversión para las empresas iberoamericanas y españolas. En este sentido, Sánchez ha recordado que la futura Ley de Cambio Climático española ha sido ya aprobada por el Congreso de los Diputados.

De hecho, el Gobierno de España, que considera fundamental la inversión en transición ecológica, invertirá el 39% de los fondos del Plan de recuperación en estos temas para reducir la dependencia energética de nuestro país y crear entre 250.000-350.000 puestos de trabajo. “La recuperación tiene que ser transformadora”, ha señalado el presidente.

El presidente ha destacado la importancia de la internacionalización de la actividad económica porque “Europa y la comunidad iberoamericana tienen muchísimo que hacer durante los próximos años para consolidar acuerdos de libre comercio entre los bloques regionales que estamos aquí presentes”. En este sentido, Sánchez ha señalado que la presidencia de turno de Portugal de la Unión Europea puede ayudar a dar el “empujón definitivo” a estos acuerdos comerciales con Mercosur, Chile y México.

El jefe del Ejecutivo ha concluido su intervención subrayando el “sentido de responsabilidad de los agentes sociales, tanto de los empresarios como de los sindicatos en España, porque durante la pandemia han antepuesto el interés general, a cualquier otra consideración” para conseguir salir juntos de la crisis.