Spain

Muere la juez del Supremo Ruth Bader Ginsburg, pionera de la lucha por la igualdad de sexos

Un escalofrío recorrió anoche a Estados Unidos con el anuncio del Tribunal Supremo de la muerte, a los 87 años de edad, de la juez Ruth Bader Ginsburg, un icono de la lucha por la igualdad de sexos, víctima de complicaciones relacionadas con el cáncer pancreático que padecía.

Los mensajes de condolencias de políticos, artistas y ciudadanos corrientes, en especial mujeres, inundaron de inmediato las redes sociales. El fallecimiento de Ginsburg a menos de 50 días para las elecciones presidenciales ha abierto, de inmediato, una batalla política entre republicanos y demócratas sobre la renovación de su plaza en el alto tribunal, compuesto por nueve magistrados con mandatos vitalicios.

Más que una juez

Líder incontestable del sector progresista, actualmente en minoría, Bader Ginsburg era más que una juez en Estados Unidos. Su discreto pero eficaz activismo legal por los derechos de la mujer resurgió ante la opinión pública con fuerza durante los últimos años de su vida a raíz de sus sonados disentimientos de las opiniones del Tribunal, escorado progresivamente a la derecha. Con más de 80 años, Ginsburg se convirtió a algo parecido a un icono pop o una estrella del rock y un modelo de resiliencia ante la adversidad. Su vida ha sido recreada, analizada y celebrada en infinidad de libros, cuentos infantiles, películas, documentales y teleseries.

Nacida en 1933 en Brooklyn en el seno de una modesta familia judía, heredó el amor por los libros de su madre, una mujer con ambiciones intelectuales frustradas fallecida cuando ella solo tenía 17 años.

Mi madre me enseñó a ser una señorita. Para ella, eso significaba ser una misma y ser independiente”

“Mi madre me enseñó a ser una señorita. Para ella, eso significaba ser una misma y ser independiente”, comentaba a menudo la juez con su característico sentido del humor. Hacer lo que la sociedad le vetó por ser mujer, estudiar y ser una profesional independiente, se convirtió en el motor de la vida de Ruth. Gracias a una beca pudo matricularse en Derecho en la universidad de Cornwell, donde conoció a Martin Ginsburg, un joven listo y seguro que no temía a las mujeres inteligentes.

A los pocos años la pareja se casó y se mudó a Harvard para terminar los estudios de Derecho. Bader Ginsburg fue una de las nueve mujeres aceptadas ese curso entre más de 500 alumnos. Terminó la carrera a la vez que criaba a su primer hijo y asistía no solo a sus clases sino también a las de su marido, a quien le fue diagnosticado un agresivo cáncer de próstata que logró superar. A pesar de sus excelentes notas, su condición de mujer y madre, los despachos de abogados de Nueva York le cerraron las puertas, por lo que la jurista dirigió sus pasos hacia la enseñanza, en la universidad de Rutgers.

En 1971, el Tribunal Supremo dictaminó por primera vez que tratar de forma diferente a un hombre y a una mujer era inconstitucional a partir de uno de sus demandas

Motivada por las numerosas desigualdades que observó en su lugar de trabajo e inspirada por una estancia de trabajo a Suecia, empezó a trabajar para la Unión de Libertades Civiles de América, la prestigiosa ACLU, donde fundó un departamento dedicado exclusivamente a los derechos de la mujer. En 1971, el alto tribunal dictaminó por primera vez que tratar de forma diferente a un hombre y a una mujer era inconstitucional a partir de uno de sus demandas.

Bader Ginsburg elaboró los argumentos de infinidad de casos y defendió personalmente ante el Tribunal Supremo media docena de ellos con enfoques innovadores, apuntándose victorias históricas a lo largo de los años 70. Por ejemplo, el caso Frontiero contra Richardson, en el que defendió que un hombre, marido de una piloto de las fuerzas armadas, tenía igual derecho que una mujer a recibir los beneficios sociales previstos por el ejército para las esposas.

Tribunal Supremo

En 1980, el presidente Jimmy Carter la nombró juez de la Corte de Apelaciones, donde pasó 13 años. En 1993, Bill Clinton la propuso candidata al Tribunal Supremo, donde hasta entonces solo había una mujer. Su nombramiento recibió 96 votos a favor y solo uno en contra en el Senado. Desde el alto tribunal, Bader Ginsburg continuó ampliando su legado de defensa de la igualad de sexos, por ejemplo con la sentencia que en 1996 obligó a una academia militar de Virginia a aceptar mujeres. “Hay mujeres que están preparadas, están dispuestas y son capaces de pasar por el duro entrenamiento del Instituto Militar de Virginia y querían tener la oportunidad”, recordó hace un par de años cuando visitó la institución para conmemorar la histórica sentencia.

Con la llegada de más jueces conservadores, la voz progresista de Ginsburg se fue quedando cada vez más a menudo en minoría. Pero la juez, de menuda talla física pero monumental legado, redactó apasionadas notas de disentimiento que dispararon su popularidad entre las generaciones más jóvenes, poco familiarizadas con su historial pero impresionados con sus logros profesionales y su fortaleza física. Un estudiante de Derecho la bautizó ‘Notorious RBG’, apodo que evoca el nombre de un rapero y por el que se la conocería los últimos años de su vida.

Velas en memoria de Ginsburg
Velas en memoria de Ginsburg (JOSHUA ROBERTS / Reuters)

Venció varios cánceres y hasta los 85 años nunca faltó a ninguna sesión del tribunal, tampoco tras la muerte de su marido en el 2010 después de 56 años de matrimonio. En diciembre del año pasado, la noticia de que había sido hospitalizada para ser operada de unos nódulos en el pulmón conmocionó a los progresistas estadounidenses y en especial a las mujeres. Poco después de que el Supremo anunciara anoche su muerte, ocurrida en su domicilio de Washington en presencia de sus familiares, las escaleras de la corte empezaron a llenarse de velas y flores en memoria de la juez y en un par de horas cientos de personas acudieron de forma espontánea a la vigilia. Una letanía dolorosa e incrédula de tres palabras (“No no no”) se convirtió anoche en trending topic en Twitter.

La muerte de Bader Ginsburg da un nuevo giro a la campaña de las elecciones presidenciales de noviembre. El presidente Donald Trump presentó hace pocos días la lista de jueces conservadores que tiene preparada para cubrir tan pronto se produzca una baja en el Tribunal Supremo, un reclamo electoral muy potente para muchos votantes conservadores que ven con preocupación cómo la sociedad americana avanza hacia posiciones más progresistas y ven en la Justicia su último recurso para frenar los cambios. Antes de morir, la magistrada dictó una nota a su nieta Claire Spera con su última voluntad: “Mi más ferviente deseo es no ser sustituida hasta que un nuevo presidente tome posesión”.

Las espadas están en alto en el Senado. “La vacante no debe llenarse hasta que no haya un nuevo presidente”, ha reclamado el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, que exige que los votantes “tengan voz” en la selección del nuevo juez. El último párrafo del mensaje de condolencias del líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, deja claro que no piensan esperar a lo que ocurra en noviembre. “El candidato del presidente recibirá el voto del pleno del Senado”, afirma McConnell, que en el 2016 ya tomó una decisión sin precedentes, bloquear durante casi un año otro relevo en el Supremo para dar tiempo a que llegara un presidente republicano alegando que era año electoral. Esta vez el senador tiene prisa.

Football news:

Josep Bartomeu: no tenía ni idea de dimitir. El Barça tendrá trofeos esta temporada y el Presidente del Barcelona, Josep Bartomeu, ha dicho que no tiene previsto dimitir
Zinedine Zidane: azar está listo. Estamos contentos, es una buena noticia
Zidane sobre las palabras de Isco: Es ambición. Todo el mundo quiere jugar
Bartomeu sobre el VAR: en el partido ante el Real Madrid se puso un penalti inexistente. Necesitamos un fútbol justo
Ian Wright: es una Pena que Ozil no juegue, pero la tenacidad de Arteta admira
Josep Bartomeu: lo Importante era empezar una nueva era del Barça con Messi. El Presidente del Barcelona, Josep Bartomeu, habló sobre el delantero Catalán Lionel Messi, que en verano quiso abandonar el Club
Spider-Man es fanático del Barcelona. Tom Holland se fotografió con la camiseta de los catalanes