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Los sindicatos piden más «formación» para el personal de Osakidetza y subcontratas

La sospecha de coronavirus en tres vizcaínos ingresados el pasado domingo en el hospital de Cruces puso a prueba el protocolo contra esta infección. Fue la jornada más complicada para el centro baracaldés, declarado como hospital de referencia para tratar posibles casos, desde que saltó la alarma mundial por la enfermedad. Dos adultos dieron negativo en los primeros resultados y aún está por aclararse el diagnóstico de un niño de 12 años. Ante estas tres alertas, relacionadas con los contagios ocurridos en el norte de Italia, Osakidetza ordenó extremar toda precaución a su personal sanitario y al subcontratado por empresas privadas, siguiendo el protocolo decretado por el Ministerio de Sanidad -al igual que en el resto de comunidades autónomas-.

Un plan específico para tratar los posibles casos de Covid-19 que desde los sindicatos vascos consideran «suficiente» y que funcionó de manera «correcta», pero del que «falta información» y cuyas actualizaciones no están siendo comunicadas de «manera personal y eficaz» a los profesionales encargados de dar asistencia a estos pacientes.

Los representantes sindicales, que este lunes se reunieron con la gerencia del hospital de Cruces para abordar la gestión del pasado domingo, reclaman más formación para el personal sanitario de Osakidetza, así como para los empleados subcontratados que prestan el servicio de limpieza, de cocina o de ambulancias. Según señalaron desde ELA, se ha formado a «200 profesionales de la primera línea» para recibir casos sospechosos y en próximas semanas se ampliará su número, una cifra que no fue confirmada por el Departamento Vasco de Salud. Sin embargo, desde las organizaciones sindicales consultadas denuncian las «pocas» reuniones celebradas con la plantilla y la falta de cursillos específicos para encarar una situación sanitaria de este calibre.

«No es la manera más adecuada de transmitir una información tan relevante como esta», denuncian desde CC OO

Sobre el virus todavía hay mucha información por aclarar, lo que hace que el protocolo sanitario se vaya actualizando de manera constante. Casi cada día. Por ello, con respecto a la estrategia estatal decretada por Sanidad, los sindicatos no levantan demasiado la voz, pero piden que las modificaciones lleguen a los trabajadores de una manera más personalizada y no «por email o mediante un documento colgado en la intranet de Osakidetza».

«No es la manera más adecuada de transmitir una información tan relevante. Apenas ha habido charlas informativas», afirmó Iñigo Garduño, representante de CCOO. «No tenemos la posibilidad de preguntar las dudas que nos surgen. Deberíamos tener la opción de recibir una explicación presencial», agregó un trabajador de una ambulancia.

El protocolo se activó cuando se supo que los pacientes iban a ingresar en Cruces y a su llegada, en ambulancias con camillas encapsuladas, estaba el personal de Urgencias esperando para recibirlos, que cumplieron la orden de portar mascarillas.

«Caos» en las ambulancias

Entre el personal del servicio de emergencias que trabajó el domingo en las ambulancias sí se percibió más «caos» durante la actuación. «Nos pidieron que acudiésemos a los centros de salud a por mascarillas para asegurarnos que todos los pacientes y familiares que trasladásemos a Cruces llegasen con ellas puestas. Fue una medida que buscaba ser preventiva y que al final lo que hizo fue generar alarma», aseguró un empleado.