Todos los partidos –PSOE, PP, Ciudadanos y los diputados de IU que conforman  el grupo parlamentario de Adelante Andalucía– con representación parlamentaria, excepto Vox, han presentado a la Mesa de la Cámara un escrito conjunto en el que proponen una reforma urgente del reglamento del Parlamento de Andalucía que busca establecer la primacía absoluta de los grupos parlamentarios, es decir, de los partidos, sobre los diputados y en el que se habla, incluso, de fórmulas de voto ponderado para que se respete el resultado electoral y evitar así lo que llaman "sobrerrepresentación de los diputados no adscritos".

"Hay una parte de la reforma que está muy bien, pero algunos puntos, en mi opinión, plantean problemas graves de inconstitucionalidad. ¿Hay un informe jurídico? Sospecho que no lo hay. ¿Se va a tomar una decisión posiblemente inconstitucional a sabiendas?", afirma a Público Joaquín Urías, profesor de Derecho Constitucional. Otra profesora consultada por Público opina que la reforma, de aprobarse tal cual, iría también en contra de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre a quién pertenecen las actas.

La propuesta se produce después del vodevil de la expulsión del grupo de Adelante Andalucía de Teresa Rodríguez y otros ocho diputados más, que han pasado a formar parte del grupo de no adscritos, después de un mes de dimes y diretes y de un vacío legal que se resolvió por una votación en la que PSOE, Ciudadanos y Vox votaron a favor y el PP se abstuvo. El asunto, tras el recurso presentado por Rodríguez y los demás parlamentarios, está en el Tribunal Constitucional.

La reforma recoge la siguiente medida: "La mesa del Parlamento, oída la Junta de Portavoces, decidirá el procedimiento para la intervención en el Pleno y las Comisiones de los diputados no adscritos". Y añade: "En particular, cuando el número de diputados no adscritos altere significativamente la proporcionalidad […] podrá establecer fórmulas que repongan la representación política emanada del proceso electoral, incluidas las del voto ponderado, sin que se produzca en ningún caso la sobrerrepresentación de los diputados no adscritos".

Hoy hay en el Parlamento de Andalucía diez diputados de 109 con la condición de no adscritos, los nueve de Adelante y una que pertenecía a Vox.

Rodríguez reaccionó de este modo en su cuenta de Twitter: "Las fuerzas del régimen, incluida Unidas Podemos, presentan una reforma del reglamento escrita para [email protected] once. Entre otras lindezas establecer la posibilidad de romper el principio un diputado un voto. Toma ya".

La reforma del reglamento propuesta supone, de hecho, una regulación a posteriori y ad hoc de la expulsión de Rodríguez del grupo parlamentario Adelante Andalucía, que se hizo sin el aval de los servicios jurídicos de la Cámara. Así, la redacción propuesta por todos los partidos parece un calco del procedimiento utilizado por IU y por Podemos para echar del grupo a la que fue cabeza de cartel de Adelante Andalucía en las pasadas elecciones autonómicas y con ella se ata en corto, de facto, a los diputados expulsados.

Se adquiere, de aprobarse la reforma tal cual se ha presentado, la condición de Diputado no adscrito "por expulsión motivada del grupo parlamentario en aplicación de las causas expresamente previstas en la normativa interna del [grupo, que deberá presentarse ante la Mesa de la Cámara]. La comunicación se hará mediante escrito de su Portavoz a la Mesa del Parlamento [… que] se limitará a comprobar […] que el acuerdo de baja ha sido adoptado por el órgano o las personas competentes".

Tránsfuga y traición

La nueva regulación aporta la siguiente definición de tránsfuga y transfuguismo, en el que se usa un concepto muy poco jurídico: traición: "Se entiende en situación de transfuguismo a los diputados que, traicionando al sujeto político (partido político, coalición electoral o agrupaciones de electores) que los presentó a las elecciones, hayan abandonado el mismo, hayan sido expulsados o se aparten del criterio fijado por sus órganos competentes".

Luego, prosigue: "Se considerará tránsfuga asimismo al diputado o diputada electo por una candidatura promovida por una coalición, si abandona, se separa de la disciplina o es expulsado del partido político coaligado que propuso su incorporación en la candidatura, aunque recale en otro partido o espacio de la coalición, sin el consentimiento o tolerancia del partido que originariamente lo propuso".

Al respecto de este último párrafo, Rodríguez opinó en su Twitter: "El partido decide cuando te "separas del criterio político" aunque no hayas roto la disciplina de voto y aunque defiendas el programa electoral comprometido con la ciudadanía. La reforma del reglamento que nos han hecho a medida las fuerzas del régimen, incluida Unidas Podemos".