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Los hosteleros dudan que los precintos de bares sean legales

Ante los últimos precintos de bares realizados por la Policía Local por vender alcohol para su consumo en la calle o superar su aforo máximo, el presidente de la Asociación de Hosteleros, Antonio Luque, alertó ayer de que "algunos" de estos precintos están siendo realizados al margen de lo "legal", extremo por el cual la organización ha convocado al sector para el 9 de marzo.

En declaraciones a Onda Cero, Luque razonó que esta situación llama a los empresarios del sector del ocio nocturno y la hostelería a "autorregularse" bajo la máxima del "derecho al descanso" de los vecinos y a "cumplir con la normativa", extremo este último que también debe aplicar sobre sí mismo el propio Ayuntamiento hispalense, según precisó.

Y es que, coincidiendo con el precinto policial de diez negocios de la Alameda de Hércules este pasado fin de semana, dicho bulevar era el escenario de "una botellona enorme". "No se actuó contra la botellona pero sí contra los bares de copas", lamentó Antonio Luque antes de reclamar que "la normativa se aplique a todos los ámbitos".

Del mismo modo, alertó de que "algunos de los precintos" acometidos por la Policía Local "no están siendo aplicados en condiciones", pues las ordenanzas municipales, según explicó antes de apuntar que en este tipo de situaciones debe mediar primero "una denuncia, la apertura de un expediente en el que el empresario puede recurrir" y, en su caso, "el precinto como lo último que se debería llegar a hacer".

En la misma línea se expresó la portavoz de Vox, Cristina Peláez, que solicitó al alcalde socialista que "ponga orden en las diferentes delegaciones municipales para evitar que se apliquen dobles varas de medir en el cumplimiento de las ordenanzas municipales". En un comunicado, Peláez mencionó la veintena de bares que la Policía Local precintó el fin de semana, diez en la Alameda. La edil señaló la "terrible discriminación que supone que, mientras la Policía precinta un local de hostelería, a las puertas de los mismos establecimientos hay cientos de personas haciendo botellón delante de las narices de los agentes que aplican las ordenanzas de manera diferenciada".