Las escuelas privadas de educación infantil han alertado de que se verán abocadas al cierre, si el Ayuntamiento de Madrid, ante la situación de crisis económica y social que se avecina, no renueva con los convenios que tiene suscritos con estos centros, que permiten subvencionar el 30 por ciento de las plazas que ofertan para niños de 0 a 3 años. 

Los responsables de este colectivo han advertido de que los principales afectados por esa negativa a renovar los convenios y a recortar el número de plazas subvencionadas serán las familias con menos recursos, en una ciudad que tiene una tasa de escolarización en educación infantil inferior al 50 por ciento, con listas de espera de más de 5.000 niños para escuelas públicas.  

El Ayuntamiento de Madrid aprobó hace veinte años una serie de ayudas económicas para las empresas que crearan nuevas plazas de escuela infantil

El Ayuntamiento de Madrid aprobó hace veinte años una serie de ayudas económicas para las empresas que crearan nuevas plazas de escuela infantil. La cantidad variaba según las aulas de las que dispusieran los centros, pero en la mayoría de los casos la financiación municipal alcanzaba un 30 por ciento de las plazas. 

Los convenios tenían una vigencia de diez años y, pasado ese tiempo, los responsables municipales fueron tomando diferentes opciones: a algunas escuelas se les canceló el convenio, a otras se les prorrogó cinco cursos más y a otras se les prorrogaba de año en año. En los últimos años, la tendencia ha sido la de recortar progresivamente el número de plazas subvencionadas. 

Victoria Otero, directora de la escuela infantil Nubes 2, un centro creado en 2005 que ofrece su servicio a los vecinos de la Glorieta de Marqués de Vadillo, en el distrito de Carabanchel, pone en valor la labor de estas escuelas, que cumplen una importante función social porque están radicadas en barrios humildes que tienen graves carencias en materia de equipamientos sociales. 

Como la de Victoria Otero, existen en la actualidad otros 31 centros en Madrid, todos ellos microempresas, que cuentan con cerca de mil plazas subvencionadas y generan empleo para más de 400 personas, casi todas ellas mujeres

"Aportamos no solo educación para los más pequeños, sino la conciliación familiar tan necesaria para el buen funcionamiento de nuestras familias, en una sociedad progresista como la que aspiramos a construir. Microempresas como las nuestras no pueden subsistir sin el apoyo decidido de la Administración", sostiene Otero. 

Campaña en change.org

Estos centros privados han abierto una campaña de recogida de firmas en la plataforma change.org para salvar las plazas públicas sujetas a convenio en la educación infantil de Madrid. También han enviado una carta a la directora general de Educación y Juventud del Ayuntamiento de Madrid, Sonia Moncada, quien se ha comprometido a mantener con ellos una reunión para hablar de sus reivindicaciones. 

Otra de las quejas de Otero tiene que ver con la política del Ayuntamiento de crear centros públicos de educación infantil que luego son gestionados por grandes grupos privados como EULEN, dedicado a soluciones integrales y servicios auxiliares, o empresas vinculadas al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, que, a su juicio, no tienen la experiencia suficiente

El equipo de gobierno dirigido por Manuela Carmena apostó por crear una red municipal propia de escuelas infantiles

"Últimamente", explica, "el criterio que utiliza el Ayuntamiento a la hora de renovar esas plazas públicas es el tipo de oferta económica que tú hagas, pero nosotros somos empresas pequeñas, de cinco a diez trabajadores, y no podemos hacer frente a los avales de inversión que exigen". 

Por su parte, Estrella Sánchez, portavoz de Más Madrid en la Comisión de Familia, Igualdad y Bienestar Social del Ayuntamiento de Madrid, destacó el servicio que están prestando estas escuelas infantiles privadas, que suplen las carencias de insfraestructuras y medios con la imaginación y buen hacer de sus profesionales. 

No obstante, recordó que el anterior equipo de gobierno dirigido por Manuela Carmena apostó por crear una red municipal propia de escuelas infantiles, formada por 68 centros, de los que solo dos son de gestión directa y el resto corresponde en su gran mayoría a empresas formadas por cooperativas de educadores. 

Sánchez recordó que el techo de gasto impedía generar entonces una oferta pública de empleo para atender estas escuelas con empleados municipales, por lo que se optó por mantener la gestión privada. "Lo que hicimos fue crear un pliego de condiciones en el que dábamos un valor máximo al proyecto pedagógico y no tanto a la oferta económica que se presentara", indicó. 

Este periódico intentó reiteradamente, aunque sin éxito, recabar la opinión de los responsables del Ayuntamiento de Madrid para conocer su opinión en relación con las demandas planteadas por los responsables de las escuelas infantiles privadas.