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Spain

La sedición despenalizada

La integridad de la nación no es un capricho absolutista ni una herencia desfasada del liberalismo romántico. La unidad territorial es el concepto esencial sobre el que se fundamentan los Estados, que desde hace siglos se constituyen a partir de la delimitación segura de su espacio. Pero además, y sobre todo, esa cohesión jurisdiccional tiene en las constituciones modernas un correlato que es el principio de indivisibilidad del sujeto soberano. Si ese sujeto, el pueblo -el «we, the people» de Filadelfia-, la fuente de poder, se fragmenta o se descompone en pedazos, de modo automático quedan troceados también los derechos de los ciudadanos y rota la premisa cardinal del orden igualitario. Por eso cuando hablamos de constitucionalismo no estamos invocando

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