La Reina Letizia ha mantenido este 8 de abril una videoconferencia con cuatro mujeres representantes de la Fundación Secretariado Gitano —coincidiendo con el Día Internacional del Pueblo Gitano, celebrado desde el año 1971— que le han transmitido la situación de la mujer gitana en una comunidad que se encuentra entre los grupos más vulnerables ante la crisis sanitaria provocada por el coronavirus.

En la videoconferencia han participado la técnica de igualdad del programa Calí. Por la igualdad de las mujeres gitanas, Cortes Muñoz, desde Albacete; la orientadora laboral en el equipo de Palencia y coordinadora del Grupo de Mujeres Gitanas de la Fundación, Celia Gabarri; la coordinadora de los equipos de Alcantarilla y Calasparra, Sara Cortés, desde Murcia; y la periodista en el Área de Comunicación de la entidad, Ana Segovia.

Las expertas le han transmitido a la Reina que un 86% de la población gitana se encuentra por debajo del umbral de la pobreza (con ingresos equivalentes inferiores a los 620€ al mes) y un 46% de los hogares gitanos viven en extrema pobreza. Además, una gran mayoría de esta comunidad conciben la salud como la ausencia de enfermedad y la enfermedad como una situación invalidante ligada a la muerte por lo que la preocupación por la salud comienza cuando aparecen síntomas y el concepto de prevención es prácticamente inexistente.

Ante esta situación, las participantes han indicado a la Reina los problemas que están viviendo las mujeres gitanas afectadas en una triple faceta por ser mujeres en una sociedad patriarcal, por pertenecer a una minoría étnica que recibe la peor valoración social y por pertenecer a una cultura cuyos valores de género están asociados en muchos casos a la función de madres y esposas, según informa la Casa Real.

Así, durante la videoconferencia han comentado el difícil acceso a la información, ya que para la mujer gitana es más complicado conocer y entender las medidas que establece el Estado de Alarma, lo que le dificulta contribuir a su cumplimiento y evitar que su situación de vulnerabilidad no aumente.

Además, han lamentado que la mayoría de las mujeres gitanas no tienen el nivel educativo necesario para apoyar y suplir en estos momentos el apoyo educativo que requieren sus hijos, lo que supone una doble dificultad en cuanto a la educación de los escolares pues mayoría de los centros están utilizando un sistema telemático para mantener la actividad académica y la brecha digital en gran parte de las familias gitanas supone una desventaja añadida.

Asimismo, han denunciado que algunas familias gitanas en situación de grave exclusión social carecen de cualquier tipo de ingreso económico quedando al amparo de las redes familiares, y debido a la suspensión de las actividades lectivas se han interrumpido también los comedores escolares, espacios donde muchos menores podían disponer de una comida completa.

En el encuentro también se ha tratado la situación de mujeres víctimas de violencia machista que, debido al confinamiento, se ven obligadas a convivir con sus agresores, lo que dificulta las denuncias y el acceso a apoyo de tipo social, jurídico o psicológico, así como adoptar otras medidas para salvar la vida. La brecha digital de género y la pobreza también está presente en este ámbito, ya que muchas mujeres gitanas víctimas de la violencia machista carecen de recursos, incluido un teléfono móvil propio.

Otro de los aspectos abordados en la reunión ha sido el aislamiento, la falta de acceso a recursos sanitarios, sociales, comerciales o el estigma social que se ha generado hacia algunos enclaves y sus residentes lo que, a juicio de la fundación, no hace más que ahondar en la exclusión de estas personas, agravado en las últimas semanas por un aumento de bulos en medios de comunicación y redes sociales que relacionan directamente a las personas gitanas con la propagación del coronavirus, lo que provoca el rechazo de muchas mujeres y niñas en el a acceso a bienes y servicios en una farmacia o un supermercado.

La Fundación Secretariado Gitano también ha informado a la Reina de que se han movilizado recursos de emergencia para garantizar la entrega de alimentos y productos de primera necesidad, como medicamentos o productos de higiene básica.