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La industria musical se premia a sí misma en los Odeón

Faltó Rosalía, que estaba en Los Ángeles preparándose para los Grammy. Pero faltó mucho más. Los premios Odeón, destinados a reconocer a los mejores artistas musicales del año en España, celebraron anoche su primera edición dejando en evidencia que las multinacionales de la industria discográfica buscaban más bien mirarse el ombligo. Todo estaba tan orquestado que lo difícil fue saber si estos “Goya de la música”, como los calificó Quequé, el presentador de una gala con evidentes problemas de sonido y de ritmo, no serían una de las bromas del famoso cómico.

El nacimiento de los Odeón tenía un objetivo claro: recuperar para la música española la tradición de unos premios anuales, más allá de los que conceden cadenas privadas y comerciales como Los 40 o Cadena Dial. Unos galardones al estilo de los añorados Amigo, que con la crisis económica y del sector desaparecieron en 2007 y dejaron a la industria sin reconocimientos oficiales.

Organizados por AGEDI (la asociación sin ánimo de lucro de gestión de los derechos de autor de los productores fonográficos), los Odeón vienen impulsados por las tres grandes discográficas españolas, pertenecientes a los tres gigantes a nivel mundial: Warner, Universal y Sony. Para la ocasión, las majors sacaron toda su artillería: movilizaron a sus estrellas para acudir a esta gala celebrada en el Teatro Real de Madrid y televisada por La 1 en horario de máxima audiencia. Por el escenario, diseñado por el grafittero Suso33, desfilaron Alejandro Sanz, Manuel Carrasco, Pablo López, Laura Pausini, Cepeda, Aitana, Luis Cobos, La Mala Rodríguez…

Bajo la atenta mirada del nuevo ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, y de la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, las estrellas salieron a recoger unos galardones que terminaron por repartirse de forma salomónica entre los representados por Warner, Universal y Sony. Alejandro Sanz fue el primero en aparecer para recoger el premio al mejor álbum del año, para #ElDisco, coincidiendo que también era el más vendido. Lo mismo pasó con el mejor directo, destinado a Manuel Carrasco, cuya gira fue la que más recaudó en 2019. Y con el mejor videoclip, que fue a parar a Rosalía por Con altura y su estratosférica cifra de reproducciones. La cantante mandó un vídeo reconociéndose emocionada.

Todos se congratularon de la concesión de estos galardones. “Estoy feliz por volver a tener unos premios de la música en nuestro país. Somos una familia y estamos en el mismo barco”, dijo Alejandro Sanz. Pero en el barco de los Odeón faltaron muchos marineros. No estaban citados más del 90% de los productores españoles, que representan a la variada y rica industria independiente formada por muchos sellos más pequeños. La misma escena que celebra todos los años sus propios premios a través de la Unión Fonográfica Independiente (UFI) y que brilló por su ausencia.

En su discurso, Antonio Guisasola, presidente de AGEDI, dijo que habían sido “años muy duros para la música española” y reforzó la idea de que el paciente discográfico se recuperaría solo “con todos juntos” y con un “necesario cambio de legislación”, en alusión al IVA para los discos. Pero si esta era la radiografía de la música española, estaba incompleta.

No pareció importar en un patio de butacas concurrido por los músicos convocados para la ocasión y sus representantes discográficos y equipos de trabajo. Como un anuncio ya visto, los galardones siguieron cayendo en una ceremonia a la que también le faltó emoción, excepto por la agilidad de su presentador, que incluso tiraba en sus intervenciones de músicas ausentes como el rap o el rock nada condescendiente de Extremoduro. De esta forma, el premio al mejor artista masculino fue para Beret, la mejor artista femenina para Vanesa Martín, la mejor artista revelación para Aitana y el mejor artista latino para el grupo colombiano Morat.

Un hecho ilustró ayer las contradicciones en el debut de unos premios que buscarán consolidarse en próximas ediciones. A la misma hora en que se celebraban los Odeón ofrecían un concierto a menos de cuatro kilómetros de allí Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina; dos de los grandes patrimonios de la canción española actuaban ajenos a la que quería ser la gran fiesta de la música española.

Todos los ganadores

Mejor canción: Contando lunares,de Don Patricio y Cruz Cafuné.

Artista femenina: Vanesa Martín.

Artista masculino: Beret.

Grupo: Estopa.

Artista latino: Morat.

Artista revelación: Aitana.

Mejor álbum: #ElDisco, de Alejandro Sanz.

Álbum flamenco: De verdad, de José Mercé y Tomatito.

Mejor vídeo: Con altura, de Rosalía.

Mejor directo: Manuel Carrasco.

Premio de honor: José Luis Perales.