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Spain

La escalera de los lazos amarillos

La escalera que lleva a los camerinos de TV3 lucía el martes decorada con lazos amarillos de plástico. Estos símbolos, de solidaridad con los líderes independentistas presos, estaban atados a las barandillas y eran parte del decorado que se encontraron los candidatos al Congreso por Barcelona en el debate electoral de la televisión pública catalana.

Cayetana Álvarez de Toledo, candidata del PP, explicó que había sopesado no asistir al debate. Por fortuna cambió de idea porque encontró suficientes motivaciones para desplegar su arte de provocación. El espectáculo empezó en la misma escalera: al ver los plásticos amarillos, Álvarez de Toledo arrancó unos lazos con la ayuda de un asistente y las imágenes de la hazaña fueron rápidamente compartidas en Twitter.

Arrimadas estrenó su participación en el debate mostrando uno de los lazos amarillos que supuestamente también ella había arrancado, y recuperó la carta de dimisión que había redactado para el director de TV3, Vicent Sanchis, en las pasadas elecciones generales. Álvarez de Toledo no se quedó corta y su primera intervención fue con munición de gran calibre: “Ustedes no han construido una nación, han construido una secta”; “esto es un Matrix degradado hasta el delirio”. La candidata de Junts per Catalunya, Laura Borràs, lamentó la presencia de Vox en el debate, partido al que tildó de fascista. La portavoz del PP en el Congreso lo aprovechó para lanzarle una estrella ninja: “Fascismo es jalear la violencia, señora Borràs”, dijo refiriéndose a los altercados de las últimas semanas en las calles de Cataluña. De José Zaragoza, del PSC, Álvarez de Toledo aseguró que también era nacionalista [catalán].

Borràs y Gabriel Rufián, el candidato de ERC, compitieron por abanderar una imagen friendly del independentismo tras los fuegos del vandalismo, las pedradas de la “autodefensa” y los boicots a actos constitucionalistas. La diferencia entre los dos principales candidatos independentistas era la sintonía, un punto socarrona, que mantiene Rufián con Arrimadas y Álvarez de Toledo –mejor relación que la que se vio que tenía con la representante de la CUP, Mireia Vehí–. «Los que pelean, se desean», asegura el dicho. Más de un problema se solucionaría si fuera verdad.

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