Esta fase se inició tras la emisión por parte de la Aemet de boletines de aviso por nevadas (de niveles rojo o naranja) relativo a ese ámbito territorial o amarillos por nevadas en aquellas áreas correspondientes a capitales de provincia o municipios de más de 20.000 habitantes, y municipios menores de 20.000 habitantes limítrofes con los anteriores y se prolongó como consecuencia de la ola de frío polar que ocasionó fuertes heladas, según ha informado la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha en nota de prensa.

Tras la evolución favorable de la meteorología y de que no son previsibles nuevas complicaciones, desde la Delegación del Gobierno se ha procedido a la desactivación de dicho nivel de emergencia.