Desde la Asociación, constatan que esta situación se ha agravado tras la irrupción de la pandemia, generando más obstáculos para las personas con Parkinson, al alargar los tiempos de espera para acceder a las consultas de Neurología, dificultando el acceso a las terapias de rehabilitación o impidiendo la reapertura de algunas asociaciones de Parkinson, ha informado el Ayuntamiento en nota de prensa.

El manifiesto de este año concluye con una serie de reivindicaciones que pasan por la publicación “urgente” del documento de Abordaje de la enfermedad de Parkinson y los Parkinsonismos contemplado en la Estrategia Nacional de Enfermedades Neurodegenerativas y que se apueste por la implementación del Abordaje en las comunidades autónomas, destinando los recursos y financiación que sean necesarios, con el objetivo de asegurar una atención sociosanitaria efectiva, ecuánime y equitativa, de las personas con parkinson.

Una patología que en España afecta a más de 150.000 personas, aunque se estima que hay unas 30.000 sin diagnosticar.

El alcalde, Vicente Casañ, y la concejal de Atención a las Personas, Juani García, han leído parte del manifiesto, junto a Lola Játiva, presidenta de la Asociación de Enfermos de Parkinson; Toñi Coloma, delegada de Bienestar Social y Alino José Martínez, vicerrector de Ciencias de la Salud.

El acto ha tenido lugar en el Altozano y ha congregado a representantes de los grupos municipales de la Corporación municipal e integrantes del equipo de Gobierno, entre otros, la concejal de Emprendimiento e Innovación, Laura Avellaneda.

“La imagen de la enfermedad de Parkinson que existe es equivocada y no refleja la realidad de las personas afectadas. Esta idea, formada desde el desconocimiento y asociada únicamente a personas mayores y el temblor, lleva a que las personas con párkinson reciban etiquetas negativas que generan un gran impacto en el estado emocional y psicológico de la persona”. Con este mensaje se ha iniciado el manifiesto que ha comenzado leyendo el alcalde.