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Kazu Miura, hasta que el cuerpo aguante

Unos meses después de que España y su «Naranjito» se convirtieran en epicentro del planeta fútbol, Kazu Miura, un japonés de 15 años que vio todos los partidos del Mundial 1982 pegado a un viejo televisor, decidió cumplir su sueño y, a pesar de la oposición de sus padres, tomó un avión rumbo a Brasil con el anhelo de convertirse en futbolista profesional. Un deseo que cumplió y una pasión de la que continúa disfrutando cuando está a punto de celebrar su 53 cumpleaños (26 febrero). El balón es un compañero inseparable, el amigo más fiel, y juntos caminan hacia la eternidad. El delantero renovó su contrato hace solo unos días con el Yokohama FC, con el que ascendió el pasado curso a la J-League, la máxima categoría en Japón. Nadie en la historia ha jugado con tanta edad en un gran campeonato. Un caso único que genera debate y sorprende a los profesionales consultados por este periódico.

«La suya es una situación increíble en el mundo del fútbol. Aunque hasta ahora jugaba en la segunda división japonesa, que quizá no tenga uno de los niveles más altos, hay que tener en cuenta que estamos hablando de un deportista profesional que se dedica a entrenarse a diario y los fines de semana a competir en un deporte tan exigente como es el futbol», reflexiona Pol Llorente, preparador físico del CD Leganés.

Kazu Miura
Kazu Miura - EFE

Pero Kazu Miura (Shizuoka, 1967) es mucho más que un simple futbolista. Aquel loco viaje de adolescencia a Brasil y su historia hasta alcanzar la élite sirvieron de inspiración a Yoichi Takahashi para crear la figura de Oliver Atom, el héroe de dibujos animados con el que han crecido varias generaciones en todo el mundo. Con el cambio de siglo, Miura continuó siendo un icono, especialmente en su país. No concede entrevistas y no tiene problemas para saltarse los entrenamientos si en su agenda figura un compromiso. «Que pueda seguir al más alto nivel es un hito porque, con esa edad, suele producirse una pérdida de las capacidades condicionales, sobre todo a nivel de velocidad y fuerza. Se puede empezar con un proceso de sarcopenia (pérdida de masa muscular) y de osteopenia (pérdida osea)», afirma el responsable de la preparación física del Leganés.

Génova y Dinamo Zagreb

Debutó en 1986 en Brasil, compitió en Europa con el Génova (Italia) y el Dinamo Zagreb (Croacia), y jugó en su selección durante una década. A finales del próximo mes de febrero, cuando cumplirá 53 años, iniciará su temporada número 35 como profesional, pero la exigencia de Kazu Miura no es igual a la de sus compañeros. Su presencia en el Yokohama FC va más allá de lo deportivo. La pasada campaña solo disputó tres partidos, participación testimonial que le sirció para extender su récord de longevidad en el fútbol de máximo nivel.

El delantero se unió a su actual club en 2005 y en 2017 superó el récord del mítico mítico Stanley Matthews, que jugó su último partido profesional solo cinco días después de cumplir 50 años. «La exigencia del fútbol actual necesita de parámetros físicos altos debido a las continuas disputas, duelos, retornos, momentos de presión alta, recuperación y salidas de contra-ataque», explica Óscar Fernández a este periódico. Ex preparador del filial del Atlético de Madrid y entrenador que el pasado verano realizó la pretemporada con la UD Almería y que fue despedido cuando el jeque Turki Al-Sheikh compró el club, aclara, sin embargo, que «hay jugadores que no necesitan esos parámetros por su interpretación del juego y el talento que tienen».

Velocidad, fuerza y resistencia

La realidad es que, con los años, el cuerpo empieza a acusar esfuerzos pasados, pero Pol Llorente considera que seguir jugando superados los 50 es posible. «A nivel de las capacidades condicionales, la velocidad es la cualidad física que antes se puede ver afectada. Si el trabajo es constante, a pesar de que el cuerpo produzca menos testosterona y hormonas para facilitar el crecimiento muscular, la fuerza no se ve tan mermada. Lo mismo pasa con la resistencia porque, si el trabajo sigue siendo constante, esta capacidad no ve tan mermada», asegura el preparador del CD Leganés. «Una cuestión muy importante es la capacidad de recuperación del deportista porque fisiológicamente ya no tiene la capacidad para recuperarse de igual modo que lo podía hacer con 20 o 25 años», añade.

El Mundial, un sueño frustrado

A pesar de esa dilatada carrera, Miura, apodado «Rey Kazu», no ha podido cumplir el sueño de jugar un Mundial como aquel que en 1982 le impulsó definitivamente a convertirse en futbolista profesional. En 1994 se quedó a las puertas porque en la clasificación marcó 12 goles en 14 partidos, pero su selección perdió el duelo decisivo ante Arabia Saudí. Cuatro años después, Takeshi Okada, un seleccionador amante de la disciplina, renunció a llamar a un jugador que acaparaba portadas en revistas de moda, se teñía el pelo y seguía celebrando sus goles bailando samba. Una costumbre que escandalizó a los japoneses más conservadores pero que provocó que, en sus primeros años tras volver de Brasil, las escuelas de samba comenzaran a multiplicarse en el país asiático.

Que Kazu Miura siga en activo con casi 53 años y en un club de primera división, aunque sea la japonesa, se puede considerar una anomalía. «Siempre se ha dicho que el máximo rendimiento que alcanza un deportista, y no solo por sus capacidades condicionales, sino también por entender de una mejor forma la experiencia acumulada en el deporte, en este caso el fútbol, está entre los 26 y los 30 años», recuerda Pol Llorente.

Pero el «Rey Kazu» sigue a lo suyo. «Espero disfrutar jugando al fútbol y recordar estar agradecido mientras hago un esfuerzo para lograr el objetivo del club de permanecer en la J-League. Trabajaré duro para contribuir a las victorias del equipo», afirmó durante la renovación de su contrato con el Yokohama FC. Kazu Miura, un icono que seguirá siendo futbolista mientras su cuerpo aguante. Y su deseo es que aguante hasta los 60.