El cambio de la fase 0 a la 1, dentro de la desescalada de las medidas de confinamiento impuestas por la pandemia del coronavirus, afectará al transporte público de Madrid, que ampliará el servicio de autobuses y Metro para atender la mayor demanda de viajeros, y mantendrá las recomendaciones de protección decretadas por las autoridades sanitarias en la declaración del estado de alarma. 

El uso de mascarillas seguirá siendo obligatorio para subir a los autobuses de la EMT y acceder a la red del Metropolitano, mientras que las distancias de seguridad y las medidas de protección tanto para los viajeros como para los empleados del transporte se adaptarán a una nueva situación en la que se reforzarán las medidas de control, principalmente en las horas punta. 

Desde la declaración del estado de alarma el número de viajeros en el Metro y la EMT ha caído más de un 90 por ciento

Los dispositivos extraordinarios de limpieza y desinfección seguirán vigentes en las instalaciones del Metro y cocheras de la EMT, al igual que en trenes y autobuses. Asimismo, continuarán presentes los carteles informativos y señalizaciones para que los usuarios conozcan y respeten las medidas que acompañarán a la implantación de la Fase 1 en el transporte público madrileño. 

Desde que el pasado 14 de marzo el Gobierno decretó el estado de alarma, el número de viajeros de la red de autobuses municipales y de Metro han registrado caídas de más del 90 por ciento en el número de viajeros, respecto a los meses inmediatamente anteriores a la pandemia. 

Entrada de uno de los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), donde se avisa del número máximo de plazas del vehículo tras reducirse el aforo del mismo . E.P./Marta Fernández
Entrada de uno de los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), donde se avisa del número máximo de plazas del vehículo tras reducirse el aforo del mismo . E.P./Marta Fernández

En el caso de la EMT, el pasado 13 de mayo se registró el mayor repunte desde el estado de alarma, con una cifra de 217.000 usuarios, lo que supone un 13 por ciento más que la semana anterior, si bien es aún un 86,89 por ciento menos respecto a 2019, cuando viajaban 1,6 millones de madrileños en los autobuses de la capital. 

A continuación, se muestra una guía para que el usuario del transporte madrileño sepa cómo podrá viajar en el autobús y el Metro cuando la ciudad pase a la Fase 1, hecho que previsiblemente se producirá la semana próxima, siempre que el Gobierno central dé el visto bueno a la petición de la Comunidad de Madrid. 

Uso de mascarillas

De acuerdo con el criterio de las autoridades sanitarias, las mascarillas seguirán siendo necesarias para viajar en los vagones del Metro y los autobuses municipales.

Una pasajera con mascarilla en un tren en la estación de metro de Sol en Madrid este lunes en el que la Comunidad de Madrid, el área metropolitana de Barcelona y amplias zonas de Castilla y León activan las medidas de alivio del confinamiento de la conoci
Una pasajera con mascarilla en un tren en la estación de metro de Sol en Madrid este lunes en el que la Comunidad de Madrid, el área metropolitana de Barcelona y amplias zonas de Castilla y León activan las medidas de alivio del confinamiento de la conocida como fase '0,5', con nuevas condiciones para hacer deporte o ir a los comercios, mientras la fase 1 se extiende al 70 % de la población. EFE/Rodrigo Jimenez

Desde el pasado 12 de abril, el Metropolitano ha distribuido 1.500 mascarillas diarias entre sus empleados a sus trabajadores (personal de estaciones, maquinistas, y técnicos de maniobras y del puesto de mando, entre otros). Este material se suma a las 36.000 mascarillas, 83.000 toallitas desinfectantes y casi 12.000 envases de hidrogel que ya se habían repartido entre los empleados del suburbano con anterioridad. 

Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid ha repartido 902.600 mascarillas entre los usuarios de la EMT.

Oferta de servicio y distanciamiento social

Cuando Madrid entre en la Fase 1, Metro desplegará el cien por cien de los trenes para garantizar en lo posible el distanciamiento social.  Además, pondrá en marcha un Plan de Contingencia para controlar los accesos a la red. Por su parte, la EMT hará un esfuerzo por adecuar su oferta a la demanda de viajeros, que, tras caer en torno a un 90 por ciento, se irá recuperando paulatinamente. 

Asientos de uno de los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), que además de reducir su aforo, señaliza con un vinilo aquellos asientos que no se deben utilizar para mantener la distancia de seguridad. E.P./Marta Fernández
Asientos de uno de los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), que además de reducir su aforo, señaliza con un vinilo aquellos asientos que no se deben utilizar para mantener la distancia de seguridad. E.P./Marta Fernández

Medidas de seguridad

Metro reforzará el personal de seguridad y estaciones en hora punta en las estaciones con mayor volumen de viajeros para regular los accesos, distribuir viajeros en los andenes y gestionar las posibles incidencias. El refuerzo se centrará especialmente en la hora punta de la mañana (6.30 a 10.00 horas) y en la de los viernes al mediodía (14.00 a 16.00 horas).  

El dispositivo, que estará formado por más de medio centenar de personas, entre vigilantes y personal de estaciones, se desplegará en puntos clave como Atocha Renfe, Ópera, Príncipe Pío, Sol, Moncloa, Méndez Álvaro, Pacífico, Conde Casal, Nuevos Ministerios, Avenida América, Gregorio Marañón o Tres Olivos, entre otras. Se emitirán mensajes de megafonía recordando a los usuarios que se distribuyan por todo el andén y que no traspasen la franja de seguridad (línea amarilla). 

Pasajeros caminan por la estación de metro de Sol de Madrid. EFE/ Rodrigo Jimenez
Pasajeros caminan por la estación de metro de Sol de Madrid. EFE/ Rodrigo Jimenez

Por su parte, la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) ha colocado mamparas de separación entre los conductores y usuarios y la semana pasada señalizó una serie de asientos que no pueden ser utilizados por los viajeros. 

De esta forma, cumplía una orden del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para adaptar el aforo máximo permitido a las condiciones de ocupación establecidas en la norma. 

Así, fijó un vinilo informativo en el exterior de cada autobús y, para mantener la máxima separación posible entre viajeros, colocó adhesivos para identificar aquellos asientos que no se deben utilizar.

Según fuentes de la EMT consultadas por este diario, en términos generales los viajeros están respetando las normas actuales para viajar en autobús, utilizan la señalización, no pagan en efectivo, llevan mascarilla y respetan el aforo.  

Asimismo, la EMT lleva semanas trabajando en un protocolo interno específico para la desescalada, que recoge el uso obligatorio de mascarilla en todos los centros de trabajo (EMT dispone de una sede central y 5 centros de operaciones en Madrid), un estudio de viabilidad del trabajo presencial del 50 por ciento de la plantilla y la puesta en marcha de medidas específicas de señalización para facilitar el distanciamiento social en las instalaciones.

Sistemas de pago

Desde la declaración del estado de alarma, la EMT prohibió el pago en efectivo y priorizó el sistema de abono con tarjeta para prevenir contagios. Esta recomendación se mantendrá en la Fase 1 de la desescalada. En el caso del Metro, los billetes y otros títulos de transporte pueden ser recargados en las máquinas de los vestíbulos. 

Dos personas hacen uso de las máquinas expendedoras de viajes del Metro de Madrid. E.P./Marta Fernández
Dos personas hacen uso de las máquinas expendedoras de viajes del Metro de Madrid. E.P./Marta Fernández

Limpieza y desinfección

Desde el pasado 8 de marzo, el Metro de Madrid aplica medidas extraordinarias de limpieza y desinfección en trenes e instalaciones, como en el resto del transporte público de la Comunidad. 

En concreto, se procede a la desinfección diaria en trenes y estaciones, y se actúa con especial atención tanto en los elementos con los que los viajeros puedan entrar en contacto en sus viajes diarios (barras de sujeción, asientos y reposabrazos o mandos de accionamiento de puertas, entre otras superficies), como en las cabinas de conducción de los trenes y en otros recintos de trabajo de la red del suburbano.

Por su parte, la EMT realiza labores diarias de limpieza y desinfección de toda la flota de autobuses mediante una técnica de nebulización con viricidas autorizados. También se presta especial atención a superficies habituales de contacto.

Fases 2 y 3

Los responsables del Metropolitano trabajan ya en un Plan de control de aforo automatizado, cuyo objetivo es controlar y limitar el acceso a la red. Con tecnología big data y un sistema propio de medición y simulación, la compañía diseña un mapeado de la red para determinar el aforo de cada estación por franjas de tiempo y evaluar la necesidad de limitar el acceso en función de la estimación de la carga prevista de los trenes por esa estación. 

Según explicó un portavoz de Metro a este diario, este mapeado servirá para limitar el acceso a la red en cuanto se supere el aforo previsto en el modelo. Los intervalos de control, que serán cada 10 o 15 minutos, se efectuarán de forma automática a través de las validaciones de los tornos, aunque también habrá posibilidad de hacerlo de manera manual. 

La limitación de accesos se comunicará a través megafonía y teleindicadores, con el fin de que los viajeros tengan una información clara e intuitiva que facilite sus desplazamientos

La implantación de este sistema automatizado se hará en dos pasos: con la entrada de la Fase 2 el sistema de control de aforos se pondrá en marcha en determinadas estaciones y horarios.

En paralelo, se mantendrá el control mediante el refuerzo de personal de seguridad y estaciones. Con la entrada de la Fase 3, el sistema se implantará en toda la red.