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Fascinación e inquietud entre los primeros visitantes de la muralla

De todas las rutas y visitas que se programan en Cáceres, la de ayer fue posiblemente la más extraordinaria y gratificante. El programa ‘Abierto por obras’, que hará accesible a la ciudadanía las grandes intervenciones en el ámbito patrimonial y cultural, comenzó ayer con la visita de 50 personas a la restauración de la primera fase de la muralla. Fueron accediendo a los andamios del Baluarte de los Pozos en grupos de diez, guiados por los principales profesionales de esta actuación, como los arquitectos Miguel y María Matas, el restaurador y jefe de obras de la empresa Cyrespa, Daniel Peinado, y otros técnicos que hicieron de inmejorables cicerones.

El concejal de Urbanismo y Patrimonio, José Ramón Bello, también arqueólogo e impulsor de este programa inédito de acceso a las actuaciones históricas, recibió a los cincuenta ciudadanos que habían copado las inscripciones por internet en solo tres minutos. Les informó de la posibilidad de vértigo, pero no de riesgo. «Se ha revisado todo», reveló, informando además de la existencia de un seguro para esta actividad, «que esperamos que no se utilice», dijo con una sonrisa. Todos los participantes recibieron un casco de obra y una introducción por parte de Miguel Matas, posiblemente la persona que más conoce la muralla y su estado, quien repartió planos detallados a todos sobre los distintos elementos, su construcción, su ubicación, apuntes históricos...

El público quedó fascinado. «Sorpresa», «privilegio», «lujo» o «maravilla» fueros los calificativos que más se escucharon, pero muchos también mostraron su preocupación por el mal estado de la muralla, peor de lo que en principio esperaban los propios técnicos, y transmitieron al ayuntamiento la necesidad de avanzar la restauración con nuevas fases. «Ha sido increíble poder ver de forma tan próxima un monumento del siglo XII con una historia que pertenece a la propia ciudad, que no se puede entender sin su muralla. Se trata de una intervención muy buena, esencial, fundamental para el futuro de la estructura», explicó Carmen Alvarado, guía de turismo y una de las cincuenta afortunadas.

Antonio Rodríguez, bibliotecario y licenciado en Historia, también tuvo la suerte de entrar en el cupo: «Me ha parecido realmente interesante, una iniciativa muy loable. La intervención parece dejar más claro aún que la parte más importante de la muralla era ésta, pero también el mal estado del monumento. Es de agradecer cómo se lleva a cabo la restauración, y hay que avanzar con más inversiones», subrayó.

Un compromiso que asumió y destacó tanto José Ramón Bello como el concejal de Turismo, Jorge Villar, quien también recibió a los participantes. «Estamos disfrutando hoy de una experiencia increíble, pero esto no deja de ser la constatación de lo mucho que queda por hacer, de que la reforma debería haber comenzado hace diez años. Resulta casi un milagro que se mantenga el Baluarte cuando ves esa grieta de veinte metros. Debemos ser muy conscientes de ello», destacó Villar.