En su primer Debate sobre el Estado de la Comunidad como presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (PP) abrochó un discurso en el que,  a pesar de que es la ultraderecha (Vox) la que le mantiene en el cargo, trató de ubicarse en un espacio político moderado, habló de "empatizar con el adversario", de "no perder el tiempo en peleas partidistas" y mezcló el discurso del gasto social y la economía verde con el recetario más liberal en economía y en el terreno fiscal. También tendió la mano a la oposición para pactar el presupuesto y destacó los acuerdos a los que ha llegado con empresarios y sindicatos, singularmente el relevante pacto firmado el verano pasado para la reactivación económica de la Comunidad.

El presidente se refirió a la política social de su Gobierno, que, en términos absolutos, según manifestó, con altas dosis de autobombo, bate récords de gasto público. Así, Moreno defendió, en medio de la segunda ola de la pandemia de la covid, su gestión sanitaria, muy criticada por los sindicatos, y también en el terreno de la educación, en el que su Ejecutivo, por el contrario, sí ha logrado relevantes acuerdos con los representantes de los trabajadores.

Moreno, aunque fue bien complaciente con el trabajo de su Gobierno, fue, sin embargo, muy contundente a la hora de describir la situación real de la Comunidad y dejó esta frase, que, ciertamente, desplegó el aroma de la verdad: "Sería irresponsable dulcificar la realidad. Nos enfrentamos a una durísima crisis sanitaria, económica y social que se mantendrá en los próximos meses y años".

Luego, cuando abordaba el capítulo económico, abundó en este dibujo: "Tenemos registros inéditos en las décadas de existencia de nuestra democracia. Son desoladoras las previsiones. España corre el riesgo de quedar descolgado del resto de países". Y, más adelante: "La pandemia nos ha hecho y nos hará mucho daño, con esa manera de despedir a seres queridos tan inhumana, nos ha empobrecido. La recuperación será larga y costosa".

Las respuestas

Moreno planteó a lo largo de su discurso, de una hora y media –en el que desgranó la actividad de su gabinete en todas las áreas de responsabilidad, como es habitual que haga un presidente en los Debates sobre el Estado de la Comunidad–– la respuesta de Andalucía a ese "enemigo" formidable, al que bautizó como "coronacrisis".

Por un lado, se negó a perder la esperanza y llamó a aprovechar las oportunidades y fijó las bases políticas que, en su opinión, necesita este tiempo: "Estabilidad, moderación, entendida como la capacidad de integración de la gente que piensa diferente, diálogo, lealtad, anticipación y sensibilidad social".

Y, por otro, esbozó los ejes del presupuesto del año que viene, clave para afrontar la crisis, y reclamó para Andalucía fondos europeos suficientes en los próximos años. Moreno aseguró que el presupuesto iba a superar los 40.000 millones de euros y reclamó que de la UE llegaran a Andalucía en los próximos años 23.000 millones de euros. "Esta vez no nos vamos a quedar atrás", proclamó el presidente.

"El presupuesto va a dibujar un plan, el plan para Andalucía. Estamos haciendo un enorme esfuerzo por presentar presupuestos solventes, útiles y dialogados", dijo el presidente. "Frente al mayor enemigo que hemos tenido nunca, tendremos el mayor presupuesto de todas las CCAA de España. Tenemos la cantidad, ahora toca establecer las prioridades, para ello cuento con ustedes”, lanzó el guante a la oposición Moreno, quien luego añadió: "Incluso después de su aprobación, las cuentas van a seguir abiertas a la negociación, para que el destino lo podamos marcar entre todos. [Son] los presupuestos más abiertos a la participación que haya habido nunca".

El presidente añadió: "Todos estamos de acuerdo en que la prioridad es la sanidad y la educación. Además, [deben ser] el motor de la recuperación económica y apoyar inversiones que estimulen el tejido productivo. El objetivo es salir cuanto antes de esta terrible recesión".

El traje rojo

Luego, se refirió a la Conferencia de presidentes del próximo lunes y pidió apoyo al PSOE y a Adelante Andalucía para ir con una "voz unida" a ese encuentro. "Es una cuestión de prioridad absoluta para Andalucía. Me gustaría sentir el respaldo y la complicidad de todos los grupos que representan a los andaluces".

Moreno defendió criterios de reparto de los fondos para las autonomías muy del gusto de los mantenidos hasta ahora por la izquierda, la población y la tasa de desempleo. El presidente se puso el traje de rojo por unos instantes, incluso, y defendió sin tapujos: "Darle más fondos a los más ricos en detrimento de las CCAA mas pobres, no tiene ningún sentido". "Nuestra mayor lealtad tiene que ser a los intereses de Andalucía. España siempre gana cuando Andalucía gana", dijo, remedando los eslóganes socialistas de sus tiempos de Gobierno.

El presidente, antes, había insistido en el ideario liberal en el terreno económico que preside la actividad de su Gobierno. "Es fundamental atraer la inversión. El empleo es el gran objetivo de este gobierno. Tenemos que activar la economía, respaldar los que lo crean". Y afirmó, aunque trató de apoyarse en las cifras de recaudación, un acto de fe liberal,: "En 2021, no se subirán impuestos y mantendremos la bajada del IRPF prevista. ¿Por qué? Porque bajando impuestos aumenta la actividad económica y aumenta la recaudación".