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El Málaga, feliz y libre de Al Thani, recibe a un Racing que viene a morder

El cese por orden judicial de Abdullah Al Thani y sus hijos Nasser, Nayef y Rakkan de sus funciones en el consejo de administración del Málaga ha llenado de alegría y esperanza a toda la afición blanquiazul excepto, faltaría más, ese absurdo sector de melifluos y serviles palmeros genuflexos que reían todas las gracietas del insufrible sheikh mientras el club se desangraba y caminaba hacia su desaparición. Será casualidad o no, pero la nueva administración judicial que pilotará el letrado José María Muñoz impulsará que La Rosaleda registre su mejor entrada del curso superando los 18.068 espectadores de la cuarta jornada contra el Almería.

El Racing, pese a ser colista, no dará facilidades. Hace 15 días ganó en Almería su primer partido como visitante y viene con ganas de agarrarse a la vida. El Málaga, que ha ganado dos partidos consecutivos y está cinco puntos por encima del descenso, podría repetir la alineación que le dio la victoria en Cádiz.

Los cántabros llegan a La Rosaleda en cuadro y con la soga al cuello. Ya sólo le vale ganar. En Málaga y en cualquier sitio. El fantasma de la Segunda B está cada vez más cerca. Siete bajas, tres de ellos centrales, dejan a Oltra ante la necesidad de improvisar una defensa, sobre todo después de tomar la decisión de no convocar a ninguno de los centrales del equipo filial, lo que ha generado un auténtico incendio en el racingusimo. El único motivo para el optimismo verdiblanco es la vuelta de Álvaro Cejudo, su mejor jugador, el que está poniendo los goles y el fútbol.

En la portería repetirá el siempre eficaz Luca Zidane (en la imagen aparece en una visita a la clínica dental Vitaldent). Su misión será frenar a Sadiku y Adrián (16 goles entre los dos) para que su equipo pueda hincar el diente en La Rosaleda.

En el recuerdo, aquel primer partido liguero con denuncia del Racing porque el Málaga inscribió a nueve jugadores del filial cuando el reglamento sólo acepta seis. Se solventó con una multa de 350 euros, pero fue el primer recado que dejó la infausta gestión del horroroso presidente/tuitero. Una pesadilla institucional que se acaba, al menos de momento.