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El invierno le sienta bien a Landa

Como es año olímpico, el Tour de Francia se adelanta unos días. Comenzará en junio, el día 27, en Niza. Aunque, de hecho, la ronda gala ya está presente en el calendario de febrero. Todos piensan en la gran carrera. Lo hacen desde la Vuelta a Andalucía el danés Jakob Fuglsang y el que le ha discutido el liderato en cada cuesta, Mikel Landa. Piensa también en la Grande Boucle desde el Tour du Var el colombiano Nairo Quintana, vencedor en el col d'Eze. Y resucita para el Tour el keniano Chris Froome, que regresa a la competición en los Emiratos Árabes ocho meses después de la caída que aún cuestiona sus opciones de lograr la quinta victoria en los Campos Elíseos. El Tour es la carrera omnipresente.

Landa, por ejemplo, tiene como meta descorchar todo su talento en la próxima edición de la ronda francesa. Al fin como líder único. La Vuelta a Andalucía es su primera carrera del año. El test para catar cómo ha ido el invierno. Y ha ido bien. Atacó en la primera etapa y sólo Fuglsang le resistió. Y ahora, en la cuarta, la que subía la dura cuesta del Purche y bajaba a Granada, estuvo a la par del danés. A los dos los batió al sprint el australiano Jack Haig. De ellos tres fue la subida al Purche. Ion Izagirre y una revelación, McNulty, cedieron 27 segundos. Queda la contrarreloj final,de 13 kilómetros en Mijas. Fuglsang tiene 14 segundos sobre Landa, 31 sobre Haig, un minuto sobre un especialista como Izagirre y 1.44 sobre Pello Bilbao. Parece suficiente para que el danés revalide su título en esta prueba.

Landa probará en carrera por primera vez el trabajo invernal sobre posición en la bicicleta y aerodinámica realizado con los técnicos de McLaren, la escudería que patrocina su equipo. La 'crono' es su lastre habitual. Para pelear por el Tour, el alavés necesita minimizar la pérdidas en esta modalidad. En eso está. Como todos, pedalea en Andalucía camino de París.

La cuarta etapa andaluza, de apenas 126 kilómetros, la manejó su equipo, el Bahrain-McLaren. Fijó un ritmo que convirtió en inútil la fuga en la que iba Madrazo. Landa, con Pello Bilbao y Teuns de cobertura, era el líder de la escuadra. No hubo dudas. En cambio, en el Astana se abrió un dilema en plena subida. Aguantaba con los mejores Izagirre, buena baza para la 'crono' dominical. Su compañero Fuglsang le descartó. Primero, el danés atacó. Landa, con Haig, McNulty e Izagirre a rueda, le atrapó. Y luego, Fuglsang aceleró de nuevo. Izagirre se ahogó, abatido por fuego amigo.

El Purche hizo el resto. Haig, Fuglsang y Landa se quedaron a solas con la nieve de Sierra Nevada en el techo. Los tres cruzaron la cima y se tiraron cuesta abajo por la carretera ancha, fácil y veloz que baja a Granada, soleada. Fuglsang, precipitado, apretó el interruptor del sprint a 700 metros. Landa se lo apagó. El alavés, más lento, trató de remachar. Fuglsang se montó en su sombra y catapultó a Haig, que celebró la victoria. La contrarreloj final ordenará el podio y dirá si Landa empieza a notar el efecto tecnológico de McLaren.