La Delegación del Gobierno en Madrid ha decidido prohibir todas las convocatorias de manifestaciones o de concentraciones que habían sido comunicadas para los días 7 y 8 de marzo en la Comunidad.

La decisión se ha tomado "por motivos de salud pública" tras estudiar los recorridos, previsión de asistencia, duración o lugares de celebración que se habían comunicado.