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El espectacular cambio de Íñigo, primer concursante de ‘Gran Hermano’

Con Gran Hermano llegó la telerrealidad y el origen de los realities en televisión. El primer experimento social realizado dentro de una casa con participantes anónimos que no se conocían de nada y que tenían que convivir durante tres meses. Telecinco apostó por este longevo programa y contó con Mercedes Milá como su presentadora estrella. Ismael Beiro fue el primer ganador, pero hubo otros concursantes que también hicieron pasar buenos momentos a los espectadores. Íñigo González fue uno de ellos.

Y ahora, hemos podido conocer el cambio tanto físico como personal que ha tenido desde su participación en GH hace 19 años.

Tras convertirse en uno de los concursantes más queridos de Gran Hermano, Íñigo intentó ser periodista, pagó 4.000 euros en un Máster en Dirección de Comunicación que luego no le ayudó y terminó estudiando Filología Inglesa. Tras dar muchos “bandazos”, ha terminado como profesor de una escuela de idiomas en Granada y se siente “absolutamente feliz”.

“Tengo un horario donde puedo hacer otras cosas y no tengo ningún síntoma de estrés, a pesar de que en ocasiones quieran ponerme zancadillas en mi camino”, explica en una entrevista para Outdoor de Mediaset. Porque de la televisión “no tiene sentido” vivir. Para él, “muchos de los que están, viven de las migajas”.

Íñigo, uno de los primeros concursantes de 'Gran Hermano', en la actualidad
Íñigo, uno de los primeros concursantes de 'Gran Hermano', en la actualidad (Mediaset)

De hecho, Íñigo relata que quiso “vivir de la tele, pero porque me llenaron la cabeza de cosas que podía hacer y ganar. Estaba dejando de ser persona, a tener la personalidad de una mesa camilla, era un ser vulnerable que se tragaba todo lo que ponían y decían. Me engañaron mucho y sacaron de mí todo lo que ellos creían que podrían sacar. De mí se perdieron tantas cosas, que ahora estas cosas las disfrutan mi familia, mis amigos y mis alumnos. No necesito ni a la tele ni a nadie más”.

Y no duda en opinar sobre algunas profesionales de los realities como Sofía Suescun, de la que dice ser “una copia barata de Ylenia”.

En cuanto al físico de Íñigo, el cambio es espectacular. El exconcursante de Gran Hermano 1 ha perdido 20 kilos “bebiendo muchos vasos de agua caliente y dejando de comer”. Sin embargo, volvió a coger algo de peso y aunque está algo más “gordito” se siente “muy feliz así”.

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