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El Domingo Gordo revive en Villafrechós y Tordehumos

Quincuagésima es uno de los nombres utilizados en la Iglesia occidental para hacer referencia al domingo anterior al miércoles de ceniza. El nombre hace referencia a los cincuenta días antes del día de Pascua empleando un sistema de conteo que incluye ambos domingos, según explica la enciclopedia libre de Internet Wikipedia. También se denomina Domingo de Carnaval, Domingo antes de Cuaresma o Domingo Gordo, al menos en Villafrechós y Tordehumos.

Un día de fiesta y celebraciones en el que hace años los mozos que habían cumplido o iban a cumplir 18 años eran tallados para realizar el servicio militar. La tradición se ha conservado en pueblos como Tordehumos y Villafrechós, pero ya como una fiesta de todos los jóvenes, tanto hombres y mujeres, que festejan con alegría que en el año cumplen los 18 años. En Tordehumos, tras celebrar el sábado el tradicional Día de la Leña, los jóvenes quintos Yaiza García, María Mateo, Noelia Díez, Óscar Negro, Pablo García y Alberto Bravo, vistiendo sus llamativos ponchos de colores y sombreros de paja, hicieron sonar almireces de bronce para pedir el aguinaldo y poder continuar la fiesta.

Los jóvenes destacaron, a pesar de las veces que se habían caído del burro el día anterior en la subida al monte, que lo estaban pasando muy bien «con unos momentos que solo se viven una vez en la vida».

También este domingo en Tordehumos, se celebró la carrera de cintas de los casados, como prolongación de las carreras celebradas de quintos y solteros en las fiestas de Las Candelas a principios del mes de febrero. A media mañana, Toño Busnadiego, Luis Miguel García, Julio Prieto, José Mozo y Felipe Pajares pasaron bajo el cajón para intentar sacar las cintas, entre las que se encontraba la que lleva los colores de la bandera nacional, para la que, cuando fue sacada, sonó el himno de España. Toño Busnadiego dejó la caja que toca con los dulzaineros Zarabandos para poder participar en la tradición, en la que se inició de niño cuando lo hacía en bicicleta. Según una costumbre de los últimos años, los quintos robaron algunas cintas del cajón para poderlas llevar colgadas del cuello.

No cabe duda de que hay una especial relación entre los Carnavales, los quintos y las carreras de cintas a caballo. Antiguamente, estas carreras, con una marcada inspiración en los torneos y justas de época medieval, suponían una prueba de superación de la recién estrenada mayoría de edad. Una tradición que los quintos de Villafrechós, como cada Domingo Gordo, volvieron a celebrar ante un gran número de vecinos y visitantes, en el camino de las piscinas.

Los jóvenes Sandra Revuelta, Ismael del Campo, Raúl Barazón, Guillermo Torío, Guillermo Casas,  Sandra Girón y Laura Curiel se atrevieron a pasar, una y otra vez, bajo el cajón para intentar sacar las cintas de colores, que serán un buen recuerdo de su año como quintos. Al finalizar la carrera los jóvenes ofrecieron una cinta especial a la patrona, la Virgen de Cabo. Además, cada una de ellos regaló a familiares y amigos una cinta con su nombre y el presente año. También estos quintos de Villafrechós estuvieron de acuerdo en destacar «la emotividad de un día único».