Spain

El Barça de Maradona: así le recuerdan sus ex compañeros

El 4 de junio de 1982 se hizo oficial el fichaje de Maradona por el Barça. Dos años después se marchaba con una sensación agridulce y sin haber podido triunfar. Maravilloso, habilidoso, gran compañero, inmaduro, mal aconsejado, desafortunado, enfermo, lesionado, canchero, o fenomenal. Son algunos de los adjetivos que resumen la etapa del argentino en el Camp Nou, en palabras de sus compañeros y de los directivos y agentes que negociaron con el club blaugrana el fichaje de que estaba llamado a convertirse en mejor futbolista del mundo. El Barcelona de Núñez abonó 1.200 millones de pesetas (7,2 millones de euros), cifra récord entonces.

Pero el fichaje de Maradona del Barcelona se comenzó a fraguar mucho antes. En 1976 y por casualidad. El histórico representante Josep Maria Minguella viajó para ver un partido de Argentinos Juniors para fichar a un tal Jorge Orlando López para el Burgos. Pero ese día, con 15 años, debutó un muchacho bajito y con el pelo rizado: Maradona. Su nombre comenzó a circular en Barcelona, pero Montal, presidente entonces, lo descartó por ser demasiado joven. Ya en 1978, con Núñez en la presidencia el Barça se puso en serio, manos a la obra, con Minguella y con el vicepresidente Nicolau Casaus, que llegó a ser catalogado por el astro argentino “como mi segundo padre deportivo”. Las negociaciones no fueron nada fáciles. Impedimentos burocráticos, retención por parte de la dictadura militar argentino, viajes de ida y vuelta y hasta una pistola de por medio. El dirigente de Argentinos Juniors, el comisario Domingo Tesone, se sacó el arma ante Minguella y la puso encima de la mesa “porque pesaba demasiado”.

La llegada

Cuando llegó se le notaba fuera de su hábitat, introvertido, nostálgico de su tierra”

El Barcelona acabó pactando el fichaje en 1980 pero el régimen de su país no le permitió salir hasta después del Mundial de España, en el verano de 1982. Al principio se instaló en la casa de Nicolau Casaus, pero más tarde se trasladó con su extenso séquito a una mansión de Pedralbes donde se vivió de todo. Antes le llegó el turno de conocer a sus compañeros. “Yo debuté en el Camp Nou marcando al hombre a Maradona. Fue en el homenaje a Rexach en 1981. Udo Lattek, el entrenador, me pidió que le marcara al hombre y el resultado fue que ni él ni yo jugamos aquel partido”, explica para La Vanguardia el excentrocampista Víctor Muñoz, que añade: “Pasarella le pasaba el balón prácticamente en el área pequeña y yo tenía que decidir si seguirle hasta ahí o quedarme en el mediocampo”. Un año más tarde ya se presentó como barcelonista.

Maradona y Menotti, en el Camp Nou
Maradona y Menotti, en el Camp Nou (EFE / EFE)

Hacía maravillas con la pelota, verlo de primera mano fue increíble, grandioso”, asegura Víctor. Tras su presentación el equipo viajó para el stage de pretemporada y durante el trayecto en autocar al aeropuerto se sentó con Pichi Alonso. Hace algún tiempo el exseleccionador de Catalunya lo recordaba como un chico tímido, apocado, que no sabía bien dónde se había metido. “Se le notaba fuera de su hábitat, ya nostálgico de su tierra y de los suyos. Era un chico muy joven, más bien introvertido. Se le veía que no estaba preparado para asumir el salto a Europa. Era eso sí muy humilde”, radiografía Pichi para a este diario Fue cogiendo confianza y gente modesta del vestuario, como el exdelantero Paco Clos, lo evocan como “mejor compañero que futbolista”.

El final

En la final de Copa ante el Athletic le persiguieron como los cazadores con los conejos en el monte”

Compartió habitación en los desplazamientos con uno de los grandes amigos que tuvo en el Barça, Francisco José Carrasco. “Un día a Maradona, tras un partido, le dieron una prima y la repartió entre todos”, revelaba a este diario Carrasco en 2004 cuando el Pelusa sufrió otro grave problema de salud. “El primer día parecía que lleváramos 25 años juntos. Eso lo noté muy pocas veces. Son cosas que te quedan porque tú le enviabas un balón de cualquier manera y de allí la pelota te volvía de forma genial”, añadió el Lobo. “El público, por una serie de problemas, por la hepatitis que tuvo y después una grave lesión, no pudo disfrutar del todo pero nosotros sí gozamos de su calidad genial cada día en los entrenamientos”, afirma Pichi Alonso. “Con nosotros era uno más, un chaval fenomenal, no era distinto a pesar de su trascendencia internacional”, sostiene el capitán de aquel equipo, Tente Sánchez.

No tuvo un inicio fácil, en cambio, con el entrenador, el rígido Udo Lattek, que llegaba a referirse a él como “este chico Diego”. En una ocasión Maradona llegó tarde y Lattek ordenó que el autocar partiera hacia un encuentro lejos del Camp Nou. Entonces, en diciembre del 1982, le fue diagnosticada una hepatitis. “Por llamarle de alguna manera”, admite Sánchez. Siempre acompañó a este diagnóstico la sombra de la sospecha.

Ya comenzaba a tener problemas fuera del campo y su estilo de vida era muy comentada. En su finca de Pedralbes nunca faltaba la algarabía, los asados y las películas de Funes. Cuando se fue a vivir allí invitó a toda la plantilla a una barbacoa y cuando el equipo llegó se encontraron con más de 20 personas campando a sus anchas.

El preludio

En el homenaje a Rexach en 1981 Udo Lattek me pidió que le marcara al hombre y el resultado fue que ni él ni yo jugamos aquel partido”

Cuando se recuperó Lattek ya había sido destituido y le había relevado el argentino César Luis Menotti, que trasladó los entrenamientos a la tarde para adaptarse mejor a los hábitos de Maradona. En aquella fase final de la campaña 1982-1983 se vivió el mejor Diego en Barcelona. El Barça se llevó la Copa del Rey y la Copa de la Liga y todo parecía preparado para que la siguiente temporada sí que fuera la del “aquest any sí”, pues el Barça no había ganado la Liga desde 1974.

La campaña empezó bien pero el defensa del Athletic Andoni Goikoetxea, con una entrada brutal, le destrozó el tobillo. “De dos temporadas que firmó en verdad sólo jugó una. Entre la hepatitis y el tobillo estuvo 9 meses en fuera de juego”, resume Sánchez. Su epílogo blaugrana también resultó traumático. Fue en una final de Copa ante el Athletic, precedida por la polémica entre ambos equipos. Venció el conjunto vizcaíno y al término del encuentro se produjo una de las mayores trifulcas que ha vivido el fútbol español con jugadores de ambos bandos repartiéndose patadas y puñetazos, con Maradona desencajado.

Diego Armando Maradona, en la presentación del Barça en 1982
Diego Armando Maradona, en la presentación del Barça en 1982 (EFE)

No se le puede atribuir la máxima responsabilidad a Diego. Participaron más jugadores. Todo fue producto de los precedentes entre ambos equipos”, opina Pichi Alonso. “Si revisáramos las imágenes de aquel día nos echaríamos manos a la cabeza. Fue una persecución a Maradona como los cazadores en el monte con los conejos, fue una provocación constante y el árbitro no hizo su trabajo”, apunta Sánchez.

En medio de una fuerte controversia el Barça lo terminó vendiendo al Nápoles. “No lo traspasaron sólo por motivos económicos. Al final, lamentablemente, lo acabamos perdiendo”. El Dios del fútbol no arraigó en Barcelona. En el Barça le faltó protección y más cuidado en general porque no estaba preparado para una vida como le esperaba en Barcelona. Protección en todos los sentidos, para cuidarse también de las lesiones”, concluye Víctor. En el Nápoles empezó a construir su auténtica leyenda.

Football news:

Paul Pogba: el Partido contra el Liverpool será una batalla. Manchester United necesita mantener la calma
Roten sobre Mbappé: ha empeorado en tratar a sus compañeros de Club. Cuando kilian éxito, es similar a la de ronaldo
Lampard hizo el 1-0 con el Fulham: Chelsea presionó y hubo una sensación de anotar. Era importante sufrir
Alex Ferguson: Manchester United-Liverpool es el juego principal de la temporada, siempre lo ha considerado. Estos son los dos clubes más exitosos de gran Bretaña
Koeman sobre el super Bowl: No es el trofeo más importante por el que luchamos, pero sigue siendo el título. Hay que demostrar que estamos en las filas
Ferdinand es la mejor transferencia en la historia del Manchester United según O'Shea: Ronaldo está cerca, pero Rio es el número uno
Rashford sobre los penaltis: Mourinho dijo: Si no sabes cómo ganarlos, entonces no asignarán nada. El Delantero del Manchester United, Marcus Rashford, dijo que José Mourinho trabajó con él en la técnica de ganar penaltis