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El alarmismo sobre el coronavirus vende en televisión

Con las mascarillas casi agotadas en las farmacias y el precio del gel desinfectante disparándose al ritmo que aumentan los casos de contagios por coronavirus en España y Europa, las televisiones aprovechan para hacer infoentretenimiento con el que alimentar a la audiencia. Desde las televisiones privadas se ha visto de todo, desde enseñar a usar apropiadamente protección para evitar -supuestamente- el contagio a reporteros con mascarillas en zonas donde no hay nada ni nadie que pueda transmitirle el virus.

Uno de los casos más comentados en redes sociales fue el de David Cantero e Isabel Jiménez, presentadores de Informativos Telecinco, que se convirtieron en reporteros al dar una «clase práctica» de cómo usar las mascarillas y los geles desinfectantes. Así, trataron de explicar qué mascarillas son útiles y cuáles no para evitar el contagio. «Esta que ven, que tengo aquí, es de papel y sirve de poco o nada», aseguraba sobre la mesa desde la que habitualmente dan paso a las noticias.

La alarma se ha extendido entre los propios reporteros de las cadenas. Así, ha sido frecuente ver a los reporteros de los informativos de La Sexta hacer las conexiones con mascarilla –salvo en el programa de Ana Pastor, El Objetivo, donde el mismo periodista que en otras ocasiones la llevaba salió el domingo por la noche sin ella–. Unas diferencias que también se han visto en Mediaset. Desde el mismo punto de directo, pudimos ver a una informadora de El programa de Ana Rosa con mascarilla y horas después, en ese mismo lugar, al reportero de «Todo es mentira» Fabián Pérez hacer la conexión normal. Pese a todo, el informador del programa de Risto, que decidió hacer una cobertura sin exageraciones, fue criticado en Twitter y tuvo que entrar a defenderse.

«Somos una panda de irresponsable y de hipócritas. Todos los medios de comunicación, incluidos nosotros. Estamos continuamente hablando del coronavirus porque nos da audiencia», dijo Risto Mejide en un monólogo al comenzar su programa, cargando contra la forma en la que las cadenas están cubriendo el coronavirus.

Twitter aplaude a Lorenzo Milá

Por su parte, el periodista de TVE Lorenzo Milá realizó una de las mejores coberturas televisivas sobre el coronavirus. El corresponsal de la televisión pública en Roma rebajó la histeria y trató de enviar un mensaje de calma desde el corazón de la «zona roja» de la infección. Milá decidió aparecer en pantalla sin ninguna medida de prevención: «Aquí los médicos no se cansan de repetirnos que estamos ante un tipo de gripe. Un tipo de gripe nueva, de la que no tenemos memoria vírica, no tenemos vacuna», explicó el lunes en «Los Desayunos de TVE», presentados por Xabier Fortes, en una intervención que se ha hecho viral en redes sociales.

«Sin embargo, no deja de ser un tipo de gripe que, como esta, afecta a personas con defensas bajas, con situaciones de salud precaria, como pueden ser las personas mayores, que es lo mismo que ocurre con la gripe común. Tiene un índice de mortalidad bajísimo, más bajo que la gripe común, en torno al 2%. No podemos hablar de virus terroríficos como el ébola. Hablamos de un tipo de gripe del que se curan la gran mayoría de personas infectadas», añadió.

«Estamos hablando de 229 contagiados, siete muertos, todas personas mayores con patologías previas. La mayor parte de los contagiados están en Lombardía, en los diez pueblos acordonados, y la mayoría se está recuperando en su casa como si fuera una gripe común, menos de la mitad están hospitalizados y solo hay 25 personas en la UCI. Esta es la fotografía real que los médicos no se cansan de repetir. Parece que se extiende más el alarmismo que los datos», lamentaba.

Un poco de humor

En mitad de la presión informativa también hay tiempo para descargar tensión. Aunque sea a costa de un divertido error que demostró que, además de estar atento a los hechos informativos, hay que estar pendiente de las cuestiones técnicas. Es lo que le sucedió al reportero de Telecinco Ismael Monzón. Un fallo que dejó a la presentadora del informativo con cara de no creerse lo que estaba pasando.

«Esto es lo que pasa cuando le damos a la tecla que no es», se excusó Monzón en su Twitter tras ver las reacciones de los espectadores. El error de Monzón, ese «en el resto de las ciudades de estas regiones se están tomando medidas extremas para tratar de aislar a la… bla, bla. Voy a repetirlo», se debe a que los reporteros ensayan varias veces la «cola» del vídeo que van a locutar pero no siempre sale a la primera. Después del ensayo es cuando viene el verdadero error: equivocarse de archivo para enviar a la redacción central, y si nadie revisa el material por las urgencias del medio, pasa que se cuelan «erratas» audiovisuales como esta.