Spain

Don Alhambro: el superhéroe de Lorca vuelve a Granada

La segunda edición del Festival Gravite, que celebra desde ayer hasta el próximo día 2 de febrero, ofrecerá este jueves por la noche su plato fuerte: un homenaje a Val del Omar que firma el el grupo multidisciplinar Don Alhambro. La cita será a las 21:00 horas en el Teatro Isidoro Máiquez de CajaGranada.

Y como Lorca es el epicentro que activa prácticamente todo el movimiento cultural granadino, este homenaje pasa también por uno de sus personajes literarios: Don Alhambro, de ahí el nombre del grupo impulsado por Ángel Arias y Mónica Martínez.

Dos años llevan trabajando en este proyecto para recuperar la figura del cineasta. “Él representaba la tercera cultura, la que une lo artístico y lo científico”, cuenta Ángel Arias sobre la importancia de Val del Omar, un creador que no ha sido lo suficientemente reconocido. “Muchas veces buscamos la inspiración fuera cuando la tenemos en gente que ha estado pisando nuestras calles”, comenta Arias, quien detalla como fue su descubrimiento del genial artista. “Yo conocí personalmente a su hija. Ella me contó que su padre había sido el inventor del zoom. Tuve que investigar hasta que descubrí que había sido así”.

Una fusión entre arte y ciencia que se da también en Don Alhambro. Ángel Arias representa una vida dedicada a las artes escénicas y la tecnología. Bailarín profesional y experto audiovisual, trabaja con entornos de programación de alto nivel. Su faceta más conocida para el público en general es ser miembro fundador del mítico grupo de rock granadino Lagartija Nick con el que, de manos de la productora musical Sony, sacó al mercado en el año 2008 el disco Val del Omar.

Por su parte, Mónica Martínez es doctora en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Lleva más de 15 años trabajando en medios de comunicación de todo tipo a nivel internacional, nacional, autonómico y local, entre Madrid, Sevilla y Granada.

A este primer equipo bicéfalo se han ido incorporando otras figuras de la cultura granadina de diferentes ámbitos. Del trabajo conjunto de todos ellos ha nacido un grupo multidisciplinar que conjuga lo músical, con lo escénico, las proyecciones y que cuenta también con el hermano de Ángel, Antonio Arias, uno de los grandes referentes del rock nacional tras su paso por 091, Lagartija Nick o Los Evangelistas.

También por Migueline, guitarrista de excepción que ha formado parte de Lori Meyers, Los Portazos y Otro Golpe. En la actualidad es componente y fundador de Unidad y Armonía.

Junto a ellos estarán Popi, componente del legendario grupo Los Ángeles, del que su padre, Poncho fue fundador. Pepe Ruiz, técnico audiovisual, premio de la Academia de San Fernando y profesor en la Escuela Superior de Imagen y Sonido y Curva Polar. Y Juan Carlos Mariano, la última incorporación al proyecto. Operador de cámara, steadycam, editor, director de fotografía… y técnico superior de sistemas de telecomunicaciones e informáticos.

Ángel Arias explica que el nombre del grupo viene del personaje que Lorca creó en el artículo que escribió en 1928 para la revista Gallo. Don Alhambro, que Arias define como “el superhéroe de Lorca”, representa el granadinismo aunque ha vivido muchos años fuera. Cuando regresa descubre que “Granada necesita un grito nuevo”, salir de todo aquello que la paraliza.

Un discurso que en opinión de Arias sigue teniendo plena vigencia. “Hay que reivindicar esa tercera cultura”, cuenta el artista, para quien la encarnación perfecta de esta fusión es la figura de José Val del Omar porque toda su vida aunó ciencia y arte. Él nació en el año 1904 en la céntrica y granadina calle Navas pero como Don Alhambro, también vivió fuera. En su juventud fue enviado a estudiar a Francia donde estuvo en contacto con las corrientes intelectuales de la época. Fue contemporáneo de Lorca, Buñuel o Machado y gran admirador de Unamuno, al que consideraba su maestro.

Desde joven se sintió altamente atraído por el cine. Con una inversión superior a 150.000 pesetas rodó su primera película En un rincón de Andalucía, con un marcado carácter costumbrista. Pero su legado cinematográfico se incrementó en el tiempo con Aguaespejo Granadino (1953–55), Fuego en Castilla (1958-60) y Acariño Galaico (1961/1981–82/1995), concluida póstumamente. Aunque no solo destacó en su faceta como guionista o director. En 1961, el Festival de Cine de Cannes le premió por las técnicas de iluminación utilizadas en sus cintas. Val del Omar firmó entonces la historia del cine.

En 1928, la revista La Pantalla, de Madrid, publicó una entrevista al maestro en la que hablaba pormenorizadamente de sus primeras invenciones técnicas. Destacando una por encima del resto: el objetivo de ángulo variable o zoom. Con tan solo 24 años, este granadino sentaba las bases de lo que más tarde se convierte en un elemento básico para cualquier cámara y dispositivo móvil, fundamental para el cine.

Además, Val del Omar tiene en su haber más de 80 patentes tecnológicas, convirtiéndolo en uno de los tecnólogos más importantes del país. De todo ello y de otros detalles de su vida y su figura hablará también Ángel Arias en su próxima entrega de Don Alhambro.