Spain

Doce horas de restricciones con Paul: "La gente le ha perdido el miedo al virus"

Paul Lamar vive en La Chopera, Alcobendas, una de las 37 áreas básicas de salud de la Comunidad donde se ha restringido la movilidad, pero trabaja en Fuente el Saz. Ni él ni sus compañeros tienen claras cuáles son las nuevas medidas, ni cómo se aplicarán. EL MUNDO pasa el primer día de restricciones con él

Paul Lamar llega a su casa en La Chopera, Alcobendas.
Paul Lamar llega a su casa en La Chopera, Alcobendas. ÁNGEL NAVARRETE

A las 05.30 de la mañana del lunes 21 de septiembre apenas había luz en las calles de la ciudad. A esa hora la mayoría de madrileños todavía dormía, pero hay quienes ya habían empezado su turno de trabajo. Este es el caso de Paul Lamar, un joven de 29 años que es empleado en una fábrica de lácteos en Fuente el Saz, al nordeste de la Comunidad de Madrid.

Hubiera sido un día común para Paul si no fuera porque desde las 00.00 horas del lunes comenzaron a regir las restricciones para frenar el avance de la Covid y él, junto con su novia, vive en la zona de La Chopera, en Alcobendas una de las37 áreas básicas de salud de la Comunidad donde se han comenzado a aplicar las medidas. Es más, ya el lunes por la mañana se podía apreciar las cintas de seguridad rodeando el parque que está frente a su casa y en la esquina un cartel con el mensaje "CERRADO en cumplimiento con la Orden 1178/2020 de la Comunidad de Madrid, como medida de contención de la Covid-19".

"Ayer [el domingo] por la noche busqué el permiso que la empresa me entregó en mayo para poder trasladarme hasta allá. Si la Policía me para yo pienso que me servirá ese mismo documento, pero no lo sé muy bien", comenta Paul.

Su misma confusión la tienen sus compañeros de trabajo. "En la fábrica hay otras personas que viven en Alcobendas, tres que vienen desde Vallecas y algunas otras que viven en la capital. La mayoría son de Fuente el Saz o de sus alrededores, pero en realidad ninguno de nosotros tiene claras las medidas", afirma.

Según indicó Paul, en la empresa nadie piensa que estas vayan a funcionar porque la gente continuará saliendo, ya sea para ir a trabajar o para llevar a los niños al colegio. "No es lo mismo que antes, cuando todos debíamos quedarnos en casa", dice, y añade que después del verano parece que "la gente le ha perdido el miedo al virus".

En el área de producción de la empresa trabajan al rededor de 60 personas en cada turno -hay tres-. "La mayor preocupación para nosotros, más allá de la restricción de movimiento, es que se vuelva a cerrar la hostelería, porque trabajamos de cerca con los restaurantes, cafeterías y bares. Entonces eso quiere decir que podrían volver los ERTES", explica. Una situación que Paul conoce de cerca pues durante el estado de alarma permaneció un mes bajo esta figura.

POCO CONTROL POLICIAL

Pese a que el piso de Paul está en la "frontera" entre una zona aislada y otra que no, la separa tan sólo una calle, a las 05.00 de la mañana, hora en la que él salió de su domicilio, no hubo ni un solo control. "Puede ser porque tan temprano aquí nadie revisa nada", añade. Sin embargo, a su regreso a las 14.30 tampoco tuvo que utilizar su salvoconducto.

Ya en su piso, Ana, su pareja, lo esperaba para almorzar. "Hoy no saldremos a ningún lado, pero mañana yo tengo una entrevista de trabajo", comenta ella. La cita es en el centro de Madrid capital y para llegar hasta ahí tomará el transporte público, "que en Alcobendas va casi vacío pero a medida que avanza el trayecto se llena muchísimo".

"Yo no sé si una entrevista de trabajo está considerada como una actividad esencial, pero para mi lo es", sostiene. Ana está en búsqueda de un trabajo desde hace varios meses y ahora que tiene esta oportunidad no la va a desperdiciar. "He preparado toda una estrategia por si me para la Policía. Puede ser que no pase, pero si se da, debo tener una explicación. Es más, tengo varios escenarios en mi cabeza", asegura.

Para ambos, la confusión generalizada que tiene la población evitará que las medidas sean efectivas. Sin embargo, en su caso han tomado la decisión de no salir, más allá de lo estrictamente necesario, "para no tener problemas, ni multas", dice Ana. "Mis padres, que viven en San Sebastián, por ejemplo, tendrán que esperar que acabe todo esto para que los volvamos a ver. No nos gusta la idea, pero hay que cumplir con las disposiciones", concluye Paul.

Conforme a los criterios deThe Trust Project

Saber más

Football news:

FIFA sobre las palabras de Bartomeu sobre la Superliga Europea: No conocemos ningún acuerdo
Hermano, no le pases. Está jugando contra nosotros. Benzema le pidió a Mehndi que no le diera el balón a Vinicius en el descanso del partido ante Borussia
En 2010, Pirlo negoció con el Barça. El principal jugador de la generación estaba dispuesto a ir a Pep incluso en la rotación
Chugainov sobre Loco en la liga de Campeones: hay Posibilidades de salir del grupo. El equipo se ve seguro y digno
Bayern y Alaba por tercera vez no pudieron negociar un nuevo contrato
Atalanta y Ajax mostraron un fútbol inteligente: muchas trampas y cambios sutiles en el movimiento
Vadim yevseev: a Lokomotiv le gustó el coraje. No tenía miedo de jugar al fútbol, bien hecho