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Cuanta más grasa en la cintura, mayor es el riesgo de sufrir un segundo infarto

Los supervivientes de infarto con exceso de grasa alrededor de la cintura tienen un mayor riesgo de sufrir otro ataque cardíaco, según una investigación publicada en «European Journal of Preventive Cardiology».

Ya se sabía que la obesidad abdominal es un factor de riesgo importante para tener un primer ataque cardíaco. Pero hasta ahora se desconocía la asociación entre la obesidad abdominal y el riesgo de un infarto o ictus posterior.

«Los pacientes generalmente reciben un estricto régimen de tratamiento médico después de su primer ataque para prevenir los segundos eventos (prevención secundaria)», explica la autora del estudio, Hanieh Mohammadi, del Instituto Karolinska (Suecia).

«La prevención secundaria se basa en la reducción de los factores de riesgo asociados, como el azúcar en sangre, colesterol y la presión arterial. Hasta ahora se desconocía si la obesidad abdominal es un factor de riesgo de eventos recurrentes entre los pacientes que reciben tratamientos de prevención secundaria».

El estudio, el más grande realizado sobre este tema, controló a más de 22.000 pacientes después de su primer ataque cardíaco e investigó la relación entre la obesidad abdominal (medida por la circunferencia de la cintura) y el riesgo de eventos recurrentes de enfermedad cardiovascular.

La circunferencia de la cintura fue un marcador más importante de eventos recurrentes que la obesidad general.

Los investigadores observaron específicamente los eventos causados por arterias obstruidas, como un ataque cardíaco y un accidente cerebrovascular fatales y no fatales. Los pacientes fueron reclutados del registro nacional SWEDEHEART y seguidos durante una mediana de 3,8 años.

La mayoría de los pacientes, el 78% de los hombres y el 90% de las mujeres, tenía obesidad abdominal (circunferencia de la cintura de 94 cm o más para los hombres y 80 cm o más para las mujeres).

El aumento de la obesidad abdominal se asoció de forma independiente con ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares fatales y no fatales, independientemente de otros factores de riesgo (como fumar, diabetes, hipertensión, presión arterial, lípidos en la sangre e índice de masa corporal [IMC]) y tratamientos de prevención secundaria. La circunferencia de la cintura fue un marcador más importante de eventos recurrentes que la obesidad general.

La circunferencia de la cintura fue un marcador más importante de eventos recurrentes que la obesidad general

Mohammadi explica que «la razón por la cual la obesidad abdominal es muy común en pacientes con un primer ataque cardíaco es que está estrechamente relacionada con afecciones que aceleran la obstrucción de las arterias a través de la aterosclerosis. Estas incluyen aumento de la presión arterial, niveles altos de azúcar en la sangre y diabetes, así como niveles elevados de lípidos en la sangre».

«Nuestros resultados, sin embargo, sugieren que puede haber otros mecanismos negativos asociados con la obesidad abdominal que son independientes de estos factores de riesgo y no se reconocen», agrega.

«En nuestro estudio, los pacientes con niveles crecientes de obesidad abdominal aún tenían un mayor riesgo de eventos recurrentes a pesar de estar en terapias que reducen los factores de riesgo tradicionales relacionados con la obesidad abdominal añade, como los antihipertensivos, los medicamentos para la diabetes y los medicamentos hipolipemiantes».

Este fue el primer estudio de este tipo en analizar hombres y mujeres juntos y por separado. La relación entre la circunferencia de la cintura y los eventos recurrentes fue más fuerte y más lineal en los hombres. En las mujeres, la relación tenía forma de U, lo que significa que la circunferencia de cintura de rango medio (en lugar de la más baja) era la menos riesgosa. Cabe señalar que la circunferencia de cintura de rango medio para las mujeres incluidas en el estudio fue superior al límite tradicionalmente reconocido para la obesidad abdominal (80 cm).

Con respecto a las posibles razones de los diferentes resultados entre sexos, aclara que «algunos estudios han sugerido que la obesidad abdominal puede estar más directamente asociada con la grasa visceral malvada (grasa que se encuentra alrededor de los órganos) en los hombres en comparación con las mujeres. En las mujeres se cree que una mayor porción de la grasa abdominal está constituida por grasa subcutánea que es relativamente inofensiva».

La obesidad abdominal puede abordarse con una dieta sana y equilibrada y actividad física regular

Y concluye; «la obesidad abdominal no solo aumenta el riesgo de un primer ataque cardíaco o accidente cerebrovascular, sino también el riesgo de eventos recurrentes después del primer evento».

Los autores recomiendan usar la circunferencia de la cintura en entornos clínicos para identificar a los pacientes con ataque cardíaco por primera vez con mayor riesgo de eventos recurrentes.