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Spain

Crecen los muertos en accidente de tráfico en la provincia de Cáceres pese a la reducción de velocidad

A principios de este mes de enero el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el director de la DGT, Pere Navarro, anunciaron con satisfacción que el año 2019 había acabado con una reducción elevada de muertos por accidente de tráfico en España. Se registraron 1.098 fallecidos, 90 menos que en el año 2018, y esa era la cifra más baja de la historia desde el año 1960, cuando se comenzó a hacer este balance de siniestrabilidad.

El dato fue bueno a nivel nacional, pero a nivel de la provincia de Cáceres el resultado fue otro, ya que se contabilizaron 16 fallecidos, tres más que el año anterior.

En las carreteras cacereñas se produjeron en 2019 un total de 528 accidentes con víctimas, con 669 heridos no hospitalizados, 66 heridos hospitalizados y 16 fallecidos en las 24 horas siguientes al accidente de circulación. De esos 16 fallecidos, 14 fueron en vías interurbanas y 2 en vías urbanas.

Hubo muertes por no usar el cinturón, por conducir ebrio y, en el caso de motoristas, por ir sin casco

El ministro y el director de la Dirección General de Tráfico (DGT) aseguraron que la reducción de muertes se debió en gran parte a la medida adoptada hace un año de reducir la velocidad máxima en carreteras convencionales, cuando se pasó de 100 kilómetros por hora a 90. A nivel nacional fueron 84 muertos menos en esas vías.

La reducción de velocidad máxima afectó a 675 kilómetros de carreteras en Extremadura, en donde en el año 2018 murieron 28 personas. Según la DGT, el 86% de los fallecidos o heridos graves por la circulación se producen en las carreteras convencionales.

Al analizar los accidentes mortales que tuvieron lugar en la provincia el año pasado, llama la atención que hubo al menos cuatro motoristas muertos, uno de los cuales no llevaba el casco puesto. Ese accidente tuvo lugar en marzo y en él falleció un vecino de Madrigalejo de alrededor de 40 años. En junio, cerca de Moraleja, perdió la vida un motorista de 53 años al chocar con un coche. En el mes de julio, un motorista de Pozuelo de Zarzón de 42 años murió en un accidente en la Ex-204. En ese mismo mes otro de 60 años falleció cerca de Talayuela al colisionar con otro vehículo.

A nivel naciona llama la atención que se ha incrementado el número de motoristas fallecidos, al pasar de 217 en 2018 a 264 en el año 2019, de los cuales once no llevaban puesto el casco.

En marzo del año pasado un vecino de Cáceres de 42 años falleció mientras hacía una ruta ciclista en Sierra de Fuentes. Se cayó bajando El Risco.

La DGT y la Guardia Civil han hecho mucho hincapié este año, en Extremadura, en el uso del cinturón de seguridad al comprobar que uno de cada tres fallecidos no lo llevaba puesto, una imprudencia que cometen sobre todo las personas que viajan de acompañantes en los vehículos. Los expertos indican que muchos conductores se ponen el cinturón de seguridad sólo en viajes largos, pero no en cortos, en donde también se producen accidentes graves.

El pasado mes de noviembre, la Guardia Civil señalaba que de los últimos seis fallecidos en accidente de tráfico, cinco no usaban el cinturón. Eso es lo que llevó a la muerte a un hombre de 43 años, de nacionalidad rumana, que a las cinco y media de la madrugada del 27 de noviembre se salió de la vía en el kilometro 37 de la Ex-204, en el término municipal de Torrecilla de los Ángeles.

A nivel nacional, de los 116 fallecidos el año pasado en turismos y furgonetas, el 20% no llevaban puesto este sistema de seguridad.

Para que conductores y pasajeros no cometan esta imprudencia, desde el año pasado hay cámaras de vigilancia para detectar si alguien no lleva puesto el cinturón en dos sitios de la provincia de Cáceres: en el punto kilométrico 186,9 de la A-5 y en el punto kilométrico 480,3 de la A-66.

El alcohol está presente en muchos accidentes de circulación con víctimas, como el que ocurrió en el mes de marzo del año pasado en Ahigal, en la carretera de Oliva de Plasencia, cuando se salió de la carretera una furgoneta a las once de la noche. En la furgoneta viajaban tres vecinos de La Pesga, y uno de los ocupantes, de 52 años, perdió la vida. El conductor resultó ileso, siendo detenido por conducir ebrio.

Entre los accidentes mortales que se produjeron el año pasado en esta provincia, en enero hubo que lamentar la muerte de un camionero de 60 años, que perdió la vida al salirse de la autovía A-5, a la altura de Almaraz, el vehículo articulado que conducía. El camión chocó con varias señales de tráfico hasta impactar con una base de hormigón. El fuego calcinó el vehículo y la carga que transportaba, que era ropa que procedía de La Coruña.

En mayo un vecino de Berzocana de 55 años falleció al volcar el tractor que conducía. En junio se produjo un terrible accidente, cuando en el término municipal de Toril, murió una conductora de 26 años, al ser arrollado su coche por el tren que une Madrid con Zafra. El alcalde de Toril, Eugenio Trebejos, destacó que en el término municipal había tres pasos a nivel sin barrera en solo 14 kilómetros.

Accidente junto a El Gallo

En agosto se produjo un aparatoso accidente cerca de la ciudad de Cáceres, en la autovía A-66 a la altura del área de servicio y restaurante El Gallo. El conductor de un vehículo francés falleció al salirse el coche de la calzada. Recorrió unos 200 metros por la cuneta, golpeando la valla de protección y colisionando con un mástil de sujeción de un panel informativo. El poste atravesó el vehículo.

También fue de gran violencia el accidente que se produjo el 1 de noviembre en la A-66, en el término municipal de Villar de Plasencia, cuando un joven de Salamanca empotró su coche debajo de un camión.

Ese mismo mes de noviembre un joven de Cáceres, de 25 años, perdió la vida en la carretera que une Cáceres con Badajoz, una de las carreteras en donde se sustituyeron las placas de velocidad de 100 kilómetros por hora por las señales de 90. En esta vía seguramente se verá definitivamente disminuir su siniestrabilidad cuando algún día se convierta en autovía, tal como se ha prometido.

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