Los cazadores de Castilla-La Mancha se han mostrado en contra de la suspensión de la temporada de caza tal y como ha solicitado Ecologistas en Acción a la Junta de Comunidades ante los efectos del temporal sobre la fauna, al tiempo que han defendido que este colectivo “se ha volcado” tras el paso de ‘Filomena’ por la región.

En declaraciones a Europa Press, el presidente de la Federación de Caza de Castilla-La Mancha, Agustín Rabadán, ha señalado que han sido los cazadores, ante el temporal, los que están haciendo aporte de alimentos tanto para la caza mayor como la caza menor en las zonas más afectadas donde los animales no puede obtener alimento natural.

“Todo el colectivo cazador se ha volcado en tener en condiciones sus cotos, en hacer aporte alimentario a la caza o en despejar caminos. Eso es lo que hace el colectivo cazador cuando hay necesidad”, ha argumentado Rabadán.

A ello ha añadido que cuando hay nieve no se puede cazar, algo que ha asegurado que el colectivo está cumpliendo “a rajatabla”, al igual que —ha insistido— la limpieza de bebederos, la limpieza de caminos o el aporte de alimento para que los animales puedan tener cobijo y comida.

Bajo su punto de vista, los cazadores de Castilla-La Mancha están dando “otro ejemplo más” y de que su labor contribuye a la conservación del medio natural. “Somos los primeros ecologistas y los primeros conservacionistas”, ha zanjado.

“En situaciones como esta se demuestra que los únicos que se remangan, ponen sus vehículos, compran trigo o grano y aportan de forma altruista al medio natural somos los cazadores”, ha argumentado.

LA TEMPORADA DE CAZA

Respecto a la temporada de caza, el presidente de la Federación de Caza de Castilla-La Mancha ha afirmado que está siendo “atípica, rara y floja” debido a la pandemia, tanto en la caza comercial como en las sociedades de cazadores.

Sobre la primera ha dicho que las restricciones están haciendo que “mucha gente” no pueda desplazarse de una provincia a otra, mientras que de lo segundo ha indicado que muchos socios tampoco pueden desplazarse de sus municipios ni de sus provincias.

No obstante, ha valorado que la Junta haya permitido la caza en Castilla-La Mancha por motivos de sobreabundancia. “Estamos cumpliendo los protocolos aprobados en su momento pero la temporada va mal porque está habiendo muchas dificultades”, ha lamentado.

Sobre las pérdidas que esto supone, Rabadán ha explicado que si al inicio de la temporada se hablaba ya de un 30 por ciento, en la actualidad la disminución está en torno al 70 por ciento.