La entidad busca así obtener beneficios de préstamos que ya daba por perdidos y, de paso, reforzar sus ratios de capital. 

Noticias relacionadas

¡Más madera! El sector financiero sigue inmerso en su proceso de limpieza y saneamiento de los balances. Aunque el grueso de los activos tóxicos ya ha salido de sus carteras, siempre se pueden hacer algunos ajustes más. Es decir, bajar al trazo fino. Eso es lo que ha hecho el BBVA, que ha decidido poner a la venta dos nuevas carteras de créditos fallidos por valor de 5.000 millones de euros. 

Se trata de préstamos impagados por parte de particulares y pequeñas y medianas empresas que la entidad no ha conseguido recuperar. Con su venta se quita un problema de encima y, de paso, obtiene algún beneficio dado que se trata de préstamos ya provisionados. ¿Los compradores de estos créditos? Normalmente grandes fondos especializados en gestionar este tipo de carteras que logran sacarle rentabilidad. 

Aunque desde el BBVA han eludido hacer comentarios, EL ESPAÑOL ha podido confirmar de fuentes financieras que la operación está en marcha y se cerrará en las próximas semanas. El asesoramiento corre por cuenta de Alantra, en donde también han declinado hacer comentarios. Además, y según explican esas mismas fuentes, la venta se hará en dos carteras: Juno y Hera, que tienen aproximadamente el 50% de los préstamos cada una.

Ventas anteriores

Este tipo de operaciones han sido muy habituales en los últimos años. De hecho, la entidad que lidera Carlos Torres cerraba a finales del año pasado una operación de créditos a promotor dudosos y fallidos por un importe de 1.162 millones de euros. En total, obtuvo un impacto en el beneficio del grupo de unos 130 millones de euros, una cantidad que en términos financieros se considera poco relevante. 

Sí es cierto que este tipo de operaciones tienen impacto en términos de capital CET 1 fully loaded, aunque también de forma limitada. Es cierto que, por poco que sea, el aumento de capital siempre es bienvenido por parte de las entidades financieras. El BCE presiona para que incrementen sus ratios con los que minimizar los costes en caso de problemas. Actualmente el