La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso se ha mostrado en desacuerdo con los sanitarios críticos con la puesta en marcha del hospital de pandemias Isabel Zendal. "Destaco una campaña como no había habido contra ningún hospital. El Zendal es fruto de IFEMA, que fue un gran hospital con unas grandes instalaciones y mucha ventilación", ha dicho la mandataria en una entrevista con Vanity Fair.  "Los pacientes podían andar e incluso salir al aire libre", ha añadido.

Ayuso ha justificado la ausencia de quirófanos en el Zendal diciendo que "ahora mismo no hacen falta para la pandemia". Además, ha vuelto a incidir en la idea de que "abrir un hospital público nunca puede ser una mala noticia" a pesar de que desde que se anunció su construcción, todo lo que ha girado en torno al complejo sanitario ha sido polémico.

Ayuso, sobre la ausencia de quirófanos en el Zendal: "Ahora mismo no hacen falta"

En la misma entrevista, Ayuso también ha tratado de justificar su hospedaje en un apartahotel de lujo propiedad de Kike Sarasola durante el confinamiento. "¿Alguien se molestó en ver que lo que yo estaba pagando era lo mismo que estaban pagando los demás?", ha espetado. Aunque cuando se hicieron públicas las cuentas, apuntaban a un descuento del 60% en la tarifa de la presidenta.

Siguiendo en la línea de confrontación con el Ejecutivo central, Ayuso ha señalado que cree "que muchas decisiones que ha tomado el Gobierno de Pedro Sánchez han perjudicado directamente a Madrid". Y ha añadido que, a su juicio, en la Comunidad "se ha realizado una gestión mucho mejor de lo que los ciudadanos pueden ver porque las campañas en contra han sido insólitas".

Preguntada por sobre si ha sentido deslealtad por parte de su vicepresidente, Ignacio Aguado (Ciudadanos), Ayuso ha señalado que hay veces en las que le "hubiera gustado" que le ayudaran más.

Un hospital bajo sospecha

El Zendal no estuvo terminado a tiempo y las prisas de las empresas por entregar el hospital en el plazo marcado por el Gobierno regional acabaron con la vida de un trabajador. Los sanitarios organizaron varias protestas contra la apertura del complejo y llevan semanas denunciando los traslados forzosos bajo amenezas a los que les somete la Consejería de Sanidad para que vayan a trabajar al hospital de pademias.

Además de estas cuestiones, el hospital solo atiende a pacientes que son candidatos a recibir cuidados paliativos o a aquellos de bajo riesgo, pero no a enfermos críticos que puedan precisar de UCI. El pasado mes de diciembre se tuvo que trasladar a un paciente al Gregorio Marañón por "empeoramiento".

El gasto en las obras del Isabel Zendal ronda los 135 millones, casi el triple de lo presupuestado inicialmente y las empresas privadas se siguen adjudicando contratos millonarios. Y es que Ayuso ya ha repartido a dedo casi cinco millones en contratos a Ferrovial y otras tres corporaciones.