En declaraciones a los medios desde la localidad toledana de Almorox, ha dicho que espera que esas palabras “no se queden en un anuncio grandilocuente que no se quede en nada”, y no sea “simplemente un pequeño matiz para tratar de quedar bien pero sin medidas reales”.

Ahora, el presidente regional, Emiliano García-Page, “debería escuchar a los hosteleros y autorizar que el sector esté abierto”, dando garantías de que los negocios van a levantar la persiana ante un contexto en el que la hostelería “sufre los ataques del Gobierno”.

“Política de cercanía, en contacto directo con los vecinos, que si detecta un problema corre a solucionarlos, esa es la política que representan nuestros alcaldes, a quienes agradezco su trabajo”, ha aseverado, pidiendo “seguir su ejemplo”. Pero, ha considerado, la política regional también debería “acompañar” ese trabajo de los ayuntamientos.

Preguntado sobre las restricciones que ha impuesto el Gobierno del PP en Castilla y León, ha evitado criticarlas del mismo modo que lo hace con la política castellanomanchega, considerando que la realidad es distinta y que el modelo que se reivindica en esta región “es el de la libertad, el de evitar cierres y prohibiciones y criminalizar al sector”. “El modelo que funciona en Madrid”, ha defendido.

En el mismo sentido, la secretaria regional del PP, Carolina Agudo, en una rueda de prensa desde Toledo, ha criticado que el presidente autonómico, Emiliano García-Page, cada día aparezca con una “contradicción nueva”, diciendo “un día una cosa y al día siguiente la contraria”.

A su juicio, “es un caos absoluto” lo que ha propiciado el responsable autonómico en la hostelería con un Gobierno regional que “está tomando medidas sin pensar” mientras “lo peor de todo es que no se está valiendo de ningún tipo de criterio para decretar cierres”, salvo el “propio criterio político” de García-Page.

También dessde Bolaños de Calatrava, la portavoz del Grupo Popular en las Cortes, Lola Merino, ha asegurado que el PP lleva diciendo desde hace tiempo que Page solo sabe cerrar los bares y la hostelería y arruinar a un sector muy importante para la región y para la provincia de Ciudad Real”.

Para Merino, “en Castilla-La Mancha, el problema se agudiza porque Page es incapaz de ayudar al sector, y encima presume de que le ha sobrado dinero el año pasado, porque o no ha sabido o no ha querido gastarlo en rescatar a los sectores más perjudicados”.

De su lado, la presidenta del Partido Popular de Guadalajara, Ana Guarinos, acompañada entre otros por alcaldes de municipios afectados por las medidas restrictivas, ha lamentado que en Castilla-La Mancha las decisiones del Ejecutivo “estén basadas en criterios arbitrarios y no técnicos o sanitarios y, de estarlo en alguna ocasión, el Gobierno se permite el lujo de cambiarlo de un día para otro sin pensar que los destinatarios de estas decisiones”.

El alcalde de Yunquera de Henares, Lucas Castillo; la alcaldesa de Fuentenovilla, Monserrat Rivas, y la alcaldesa de Aranzueque, Raquel Floresa, han tachado de “injusta” la nueva estrategia de la Junta de evaluar a los municipios por sus zonas sanitarias, así como la aplicación de las medidas desde el momento de la firma en vez de surtir efectos cuando se publiquen en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, y las “prisas y formas” con las que se les comunica esta decisión.

El viceportavoz del Grupo Parlamentario Popular, Juan Antonio Moreno, ha visitando establecimientos de Hostelería de Almansa y Caudete, en la provincia de Albacete, junto a la vicesecretaria regional del PP, Tania Andicoberry, donde ha considerado que “Page sólo acierta cuando hace caso a las políticas de Paco Núñez; esta es una prueba más, de que García-Page no tiene ningún criterio sanitario que avale el castigo al que ha sometido a la hostelería durante estos meses de atrás”.