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Spain

Así son los planes de las grandes fortunas para esquivar la subida de impuestos del Gobierno

Amancio Ortega, Rafael del Pino, Juan Roig, Alicia Koplowitz, Florentino Pérez... todos ellos son multimillonarios españoles. Es de sobra conocido. Pero las grandes fortunas van mucho más allá de los apellidos mediáticos. Hay cientos de miles que pasan desapercibidos para el gran público; concretamente, nuestro país tiene 979.000 ricos, según Credit Suisse, frente a los 172.000 que había en el 2000. Cinco veces más en apenas dos décadas, con gobiernos de PP y PSOE de por medio. Ahora, con el primer ejecutivo de coalición, empieza a peligrar su posición en España a costa de la presión fiscal.

Teniendo en cuenta que la clase media nacional menguó un 3,7% desde mediados de los 80 hasta 2015 -según la OCDE- y que los salarios han perdido 7,25 puntos porcentuales de poder adquisitivo desde 2009 -según cifras del INE-, PSOE y Unidas Podemos pactaron su «justicia fiscal» de aliviar los impuestos por abajo y subirlos por arriba. Más tiene, más debe pagar. Una máxima repetida hasta la saciedad que se plasmó sobre el papel en el acuerdo entre ambos partidos: desde un marcaje férreo a grandes patrimonios hasta el cerco a las sicavs, pasando por hasta cuatro puntos porcentuales más en el IRPF. Todo ello unido al eterno plan de ambos partidos de armonizar los impuestos de Patrimonio y Sucesiones y Donaciones estableciendo un suelo mínimo para evitar que ciertas comunidades autónomas hagan «dumping fiscal», como dice el presidente valenciano Ximo Puig que hace Madrid .

En este escenario, las fortunas no se han quedado quietas. «Ya se ha visto un desplazamiento de patrimonios importantes dentro de la propia España hacia comunidades autónomas donde están menos gravados. Incluso, si aumenta el gravamen en esas regiones, puede existir la tentación de desplazarse a otros países», explica Stella Raventós, presidenta de la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf).

Miguel Ángel Galán, socio de Andersen Tax & Legal, va más allá y pasa del dicho al hecho, con el foco en la capital de España por su exención en el gravamen de Patrimonio y bonificación casi total para parientes directos en Sucesiones y Donaciones. Sus clientes, inquietos, han adoptado ciertas decisiones en 2019 y lo siguen haciendo este año: «Algunas personas físicas ya han tomado la decisión de trasladarse a Madrid. Además, en la segunda mitad del ejercicio 2019, las consultas han venido dirigidas a moverse fuera de España, incluso lejos de la Unión Europea». Se está refiriendo a jurisdicciones como Portugal, Italia, Luxemburgo... pero también a otras como Estados Unidos, al alza entre las fortunas. La razón principal de que piensen ya en abandonar nuestro país radica en que, para ellos, no sería suficiente con cambiar su residencia a Madrid, ya que se planea la homogeneización de tributos cedidos. Si imponen un tipo mínimo, su opción está en el extranjero.

Estas personas no han recibido con gusto las intenciones del Ejecutivo de hacerles pagar más dinero a Hacienda. No se prodigan apenas en público para valorar estos temas, sino que transmiten sus inquietudes a sus banqueros, asesores y abogados. «Habrá que ver cómo se concretan esas medidas pero el mensaje que subyace no es bien recibido, en la medida en que parte de la base de que estableciendo un castigo fiscal para los altos patrimonios se favorece el progreso y el crecimiento económico», dice Gonzalo Nebreda, director de Banca Privada de Renta 4 Banco. Y añade: «Esa afirmación se ha demostrado equivocada en los países en los que se ha implantado, el último ejemplo fue Francia bajo la presidencia de François Hollande». El camino que ha de seguirse, a su juicio, pasa por una mejor gestión del gasto público y no por subidas de impuestos.

Recelos sobre las medidas

El trío impositivo que está sobre la mesa no es del agrado de las fortunas españolas. Así se lo han transmitido a quienes les llevan las finanzas y su preocupación aumenta por momentos. Pero no todos están en la misma situación. Alicia de Carlos, socia de Cuatrecasas, detalla que quienes están en disposición de marcharse son los que disponen de un patrimonio líquido; en otras palabras, que aquellos atados a una empresa o a inmuebles lo tendrán mucho más complicado para deslocalizarse.

España tiene cinco veces más ricos en 2019 que hace dos décadas: 979.000 frente a 172.000, según Credit Suisse

En este gran despacho catalán han constatado el aumento de cuestiones por el tema fiscal y las preguntas por los traslados, tanto dentro de España como hacia fuera. Sus preocupaciones son dos especialmente. «Lo que más asusta a las grandes familias es el Impuesto de Patrimonio y el de Sucesiones y Donaciones», afirma De Carlos. Casi 50 de las 100 mayores fortunas nacionales recopiladas por la lista Forbes residen en Madrid y el número irá en aumento. Su preocupación se dirige a que ahora en la capital puedan exigirles un mínimo en ambos tributos. Y, en otras regiones, que se vuelva a implantar el segundo después de que comunidades como Andalucía o Murcia -con el PP al mando- lo hayan bonificado al estilo capitalino prácticamente. Sin embargo, los expertos apuntan a que el Gobierno no lo tendrá fácil para armonizar esos dos impuestos en concreto al estar cedidos a las autonomías. Raventós, de Aedaf, concluye que tendrían que realizar una revisión integral del sentido de los propios impuestos. «Va a ser muy difícil reducir las diferencias entre comunidades sin alterar los derechos que les otorga el régimen autonómico», añade.

Un paso nada sencillo

De todas maneras, aunque irse del país o cambiar de autonomía están a la orden del día, no siempre es sencillo. «Deslocalizar patrimonios o la residencia personal es costoso en términos personales y económicos. Por tanto, nadie desea hacerlo a menos que se vea forzado. Deseamos y esperamos que nadie se vea forzado a tomar una decisión tan drástica por entender que se va a ver injustamente tratado en España», destaca Nebreda, de Renta 4 Banco.

Así las cosas, las fuentes consultadas coinciden en que estos últimos tiempos se ha intensificado la labor inspectora para controlar que los traslados a Madrid, por ejemplo, sean reales y no ficticios. Pueden tener razones fiscales pero deben ir acompañadas de la mudanza efectiva. «La fiscalidad a veces conlleva sacrificios. Nunca se puede decidir algo que no se vaya a hacer: algunos están dispuestos y otros no», comenta De Carlos, de Cuatrecasas.

Pese a todo, hay ciertos movimientos que ya pueden adoptar. Desde finales de 2019 se ha acometido un aluvión de donaciones entre familiares directos, especialmente de dinero en metálico, y, también, de activos inmobiliarios y participaciones empresariales. Así de rotundo se muestra Galán, de Andersen Tax & Legal. Todo por tratar de beneficiarse del actual régimen jurídico y a la espera de que puedan meter mano a su patrimonio vía herencia.

Los grandes patrimonios ya han trasladado su inquietud a sus asesores, abogados y banqueros

En la práctica, la inquietud ya se está convirtiendo en un hecho; en la teoría, la realidad es la misma. Las conclusiones del estudio «Movilidad de los contribuyentes de rentas altas en respuesta a las diferencias regionales en los impuestos personales», elaborado por Julio López Laborda y Fernando Rodrigo Sauco, ambos de la Universidad de Zaragoza, así lo ponen de manifiesto. Del informe se extraen varias conclusiones: el porcentaje de traslado de residencia entre comunidades de la población rica es del 3,74%, en términos generales -los datos abarcan de 2006 a 2012-, teniendo una influencia notable la política fiscal. «Si la diferencia entre tipos medios (del IRPF) se incrementa en 10 puntos porcentuales a favor del resto de comunidades, la probabilidad de cambiar de residencia aumenta en 13,7 puntos porcentuales», dice el documento. No solo el impuesto sobre la renta es determinante en el establecimiento de la residencia. También sostienen que los aumentos en los impuestos de Patrimonio y Sucesiones y Donaciones causan a su vez ese mismo efecto, sin estar cuantificado en términos porcentuales.

«En países federales se comprueba que esto existe. Las diferencias en tributación en el equivalente a nuestras regiones incentiva y genera cambios de residencia. Y también se comprueba que, cada vez más, hay cambios no entre regiones de un país sino entre países. Los más ricos son muy elásticos y tienen reacciones grandes con las diferencias de tipos entre países», explica López Laborda. E incide en que este tipo de alzas impositivos causan el mismo efecto a la inversa, es decir, que desincentivan la llegada de las grandes fortunas a cualquier país. Traducido a España: más impuestos, menos llegada de altos patrimonios.

Inversión del patrimonio

Más allá de estos impuestos, también entran en juego las sicavs. Sociedades de inversión colectiva con un mínimo de 2,4 millones de euros de patrimonio y al menos 100 accionistas. Unos vehículos que llevan años en entredicho -desde la llegada de la «nueva política», Ciudadanos y Unidas Podemos- y cuyo control ha entrado en el acuerdo de Gobierno de este último con el PSOE. Su intención es reforzar sus requisitos y vigilar más de cerca a sus accionistas para que no utilicen la fórmula de los «mariachis», que consiste en alcanzar el mínimo de 100 participantes de forma ficticia con accionistas de paja puestos por la entidad gestora de la sicav o la depositante.

Por el momento, la tendencia suma ya cuatro años a la baja. Según estadísticas de la CNMV, a cierre de 2015, el mayor pico histórico, había 3.372 sicavs y ahora, a agosto de 2019 -último dato disponible-, quedan 2.627. Con el patrimonio que acumulan ha ocurrido lo mismo: a mediados de 2015 se movía en torno a 35.000 millones y ahora amenaza con bajar de los 29.000 millones. Muchas de ellas se han fusionado, trasladado o simplemente han desaparecido, tal como señalan las fuentes consultadas. Durante dos décadas fueron sociedades con mucho público entre las grandes fortunas -incluso el hoy presidente de la CNMV, Sebastián Albella, fue secretario de una de ellas hasta el 2000, según ha comprobado ABC- pero ahora, por el control que estos años han anunciado los políticos sobre ellas, su declive se ha vuelto evidente. Y el pacto PSOE-Unidas Podemos no hace más que acrecentar la tendencia. IRPF, Patrimonio, Sucesiones y Donaciones y sicavs: los ricos, en el punto de mira.

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