Inés Arrimadas, la presidenta de Ciudadanos, pasó el miércoles, con una agenda intensa, en Sevilla. Arrancó el día en el Palacio de San Telmo, donde se vio por separado con Juan Marín, el coordinador de su partido en Andalucía y vicepresidente de la Junta, y después, con el presidente, Juanma Moreno (PP). Arrimadas acudió a la sede del Gobierno andaluz en el segundo aniversario de la formación del gabinete de coalición entre PP y Ciudadanos, el primero sin el PSOE en la historia de la autonomía.

La visita de Arrimadas llega en un momento complicado para el partido en Andalucía, habida cuenta de las especulaciones y dimes y diretes sobre la situación de Marín, muy cercano al PP andaluz, y sobre quién va a ser el cartel electoral en las próximas elecciones autonómicas. Arrimadas evitó respaldar de forma expresa a Marín como candidato.

Arrimadas eludió en una rueda de prensa por la mañana responder a la pregunta, que fue directa, y, horas más tarde, en Canal Sur Televisión, a sabiendas de que el silencio al respecto había sido atronador, a la misma pregunta respondió con un –leve– guiño al vicepresidente, pero tampoco lo respaldó: "Es que nosotros hacemos primarias. Eso sí, nosotros designamos al coordinador, voluntariamente, que es Juan Marín. En temas de primarias, [las] respetamos".

Rocío Ruiz, la consejera de Igualdad, a quien se ubica como la líder de una facción rival a la de Marín fue preguntada por el asunto, por si se iba a presentar a esas primarias, también. "Realmente a mí nunca me ha interesado lo orgánico, no me presenté a compromisaria en mi provincia –Huelva– porque la verdad es que estoy ocupada en el Gobierno andaluz y en la crisis social y económica que tenemos y en ellos estoy", respondió Ruiz, informa Europa Press.

Arrimadas, en todo caso, afirmó que en Andalucía lo que procedía era el cambio después de 40 años de PSOE y que este "sigue" siendo necesario. "Andalucía tiene todo lo necesario para despegar económicamente. Vamos a seguir luchando por el cambio".

"Ciudadanos seguirá siendo fundamental para el cambio. Seguimos siendo imprescindibles y sigue siendo un partido fuerte, con espacio propio y es fundamental para el cambio en Andalucía. Lo fue, lo sigue siendo y lo será en el futuro", manifestó.

Es decir, que, en este momento, independientemente de a quién elija Ciudadanos para la foto en el cartel electoral, la apuesta del partido continúa siendo gobernar con el PP con los apoyos de Vox desde fuera. Arrimadas despejó las preguntas sobre los sondeos que ubican a Ciudadanos por debajo de Vox en Andalucía –"la curva es ascendente"– y la pregunta consiguiente de si estaría dispuesta a apoyar o a estar en un gobierno con Vox. Arrimadas afirmó que Ciudadanos saldrá a ganar las elecciones.

Utilidad y apoyo al PSOE en Sevilla

La presidenta de Ciudadanos, después de ver a Marín y a Moreno, mantuvo un encuentro con Juan Espadas (PSOE), alcalde de Sevilla, con quien Ciudadanos mantiene también acuerdos, en este caso desde la oposición. "Allí donde se necesite sensatez y responsabilidad, allí va a estar Ciudadanos. Donde necesitemos moderación y centro, allí va a estar mi partido. Allí donde esté Ciudadanos va a haber una gota de sensatez", dijo Arrimadas.

La presidenta de Ciudadanos trató de ubicar a su partido en la utilidad y en el centro, con un proyecto liberal y de despejar los temas de partido, para hablar de los problemas del momento: "Me preocupan las familias de los 8,5 millones de andaluces. Los que estamos en política deberíamos centrarnos menos en estos temas [orgánicos]. Es la hora de arrimar el hombro, esta crisis es muy gorda".