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Albert Batlle: «El catalanismo de derechas no existe»

A diferencia de otros grupos del catalanismo, dícese la corriente política soberanista pero que transita la legalidad con ambición de mejorar el autogobierno y la financiación, Units per Avançar es un partido con presencia institucional en el Parlament, pero también en el Ayuntamiento de Barcelona en la persona de Albert Batlle, teniente de alcalde de Seguridad.

Ante la proximidad de elecciones en Cataluña, Batlle, que fue un histórico militante del PSC y que ahora su partido democristiano está coaligado con su antigua formación, asegura que la convocatoria autonómica «puede que no nos pille preparados, pero sí reunidos» con el resto de formaciones catalanistas, como El País de demà, del entorno del grupo de Poblet surgido de los exconvergentes críticos con la deriva de Puigdemont.

En el mismo ámbito de confluencia catalanista, el responsable de la seguridad en la capital catalana incluye a la Lliga «y todos los independentistas que no quieran poner el independentismo en el programa electoral», ya que a su juicio «el catalanismo está huérfano de representación en el mapa político de nuestro país», por lo que aboga por unos principios básicos y un mínimo común denominador para concurrir a las próximas autonómicas.

Se trata de un espacio que Batlle dice que puede representar a unos 300.000 votantes que integran las tradiciones políticas «que han hecho grande Europa y España, como la socialdemocracia y la democracia cristiana».

A favor de un referéndum

Sin embargo, Batlle sí que ve posible la celebración de un referéndum, siempre y cuando se trate de «votar un acuerdo» con el Gobierno para «mejorar la financiación, asegurar el blindaje competencial, conseguir un autogobierno de calidad o solucionar el déficit en infraestructuras». «No creo que nadie esté en contra de votar un acuerdo para darle más cuerpo y fuerza», ha subrayado este sábado ante los micrófonos del programa Converses de Cope Cataluña y Andorra.

Preocupado por la «rotura de la convivencia» que está provocando más de 130 días de cortes consecutivos en la avenida Meridiana, Batlle ha criticado al consejero Miquel Buch porque «no ha actuado todavía» pese a que la Guardia Urbana ha enviado al departamento de Interior hasta cuatro informes.

El teniente de alcalde de Seguridad recuerda que en el último informe enviado a Buch se asegura que los cortes en la Meridiana «no se trata solo de la libertad de manifestación, sino que hay un tema de posibles conflictos físicos, porque se han producido enfrentamientos y esto es lo que se ha de intentar reconducir». «Cincuenta o cien personas no tienen derecho a impedir la circulación de la ciudadanía», ha subrayado Batlle.

Sobre el papel de la Guardia Urbana en estos cortes, Batlle afirma que este cuerpo «no es una policía que tenga responsabilidades, ni competencias para actuaciones de orden público». Para pacificar la situación, el edil apela al sentido cívico de todos los ciudadanos para hacer posible «una convivencia que puede romperse de manera muy grave».

«No han aumentado los delitos»

Por el contrario, el responsable de seguridad del Ayuntamiento de Barcelona se ha felicitado por la buena coordinación policial entre Mossos, Policia Nacional, Guardia Civil y Guardia Urbana y ha manifestado que Barcelona «no han aumentado los delitos» y que se está en el buen camino, aunque le preocupa «el repunte de la violencia».

También alerta sobre la problemática que generan las drogas y los narcopisos. «Hay que vigilar que no volvamos a los años 80, porque hay cierta tolerancia con algunas drogas», por lo que ha advertido que él sería mucho más «estricto» con los clubes cannábicos porque «pueden ser la puerta de entrada hacia otros tipos de consumos».